sábado, 22 de agosto de 2015

Hagamos el Equipo de Radio

La comunicación es un arte, y como tal debe aprenderse para poder ser eficiente y lograr su objetivo: que quienes nos escuchan o leen comprenda lo que les queremos decir.
La buena comunicación radial no se improvisa. Los oyentes atentos se dan cuenta cuando quien está a cargo de ella improvisa malamente lo que está diciendo.
Con el objetivo de mejorar la calidad comunicacional, ahora que las entidades intermedias pueden acceder a licencias radiales y televisivas, transcribo la nota que sigue.



Hagamos el Equipo de Radio
Paula Isabel Arella

 Diseñadora de Imagen y Sonido
por la Universidad de Buenos Aires,
consultora en guiones y comunicación,
docente universitaria.
 
            Cuando encendemos la radio no pensamos que estamos escuchando música, noticias, comentarios, que son el resultado de un trabajo en equipo de muchos profesionales, aún en las audiciones de radios comunitarias. La articulación de funciones tan diferentes como las de leer el parte meteorológico, hacer la publicidad de un producto, realizar entrevistas (directamente al aire o previamente grabadas), emitir música o dar opiniones, demanda de un trabajo previo que en las emisoras grandes está a cargo de un equipo de producción y en las de menores recursos ese trabajo lo tiene que realizar el periodista o locutor conjuntamente con el director y el técnico de sonido.

Radio comunitaria
            Hablamos de radio comunitaria cuando la emisora se pone al servicio de la cohesión y solidaridad de grupos de personas que viven en un ámbito geográfico determinado no muy extendido y el alcance de su potencia no excede los límites de la comarca.
            Pueden coexistir distintas radios comunitarias en una misma región: alguna podrá pertenecer a algún culto religioso, otra a una cooperativa, una tercera a una asociación civil de carácter cultural. Todas ellas procuran que el medio radial contribuya a la construcción de la cohesión social, influenciar en la opinión pública y en las autoridades y dar a conocer sus problemas y cómo se alcanzaron soluciones. También a desarrollar expresiones artísticas y culturales alternativas. En consecuencia, no estaremos errados si decimos que las radios comunitarias pueden ayudar a fortalecer la participación y diálogo democrático.
            Silvia y María Schujer[1] señalan que las radios comunitarias se caracterizan por los siguientes elementos:
·         La emisora está ubicada dentro de la comunidad a la que pertenece.
·         La emisora es propiedad de los miembros de la comunidad, quienes tienen permiso para manejarla.
·         La estación es operada por lo miembros de la comunidad, aunque pueden intervenir también algunos profesionales en el equipo.
·         Las decisiones se toman entre todos los miembros de la comunidad a través de una estructura de poder descentralizada y un proceso democrático.
·         La programación se produce totalmente empleando miembros de la comunidad.
·         La programación intenta abordar las necesidades de la comunidad.
·         La emisora cuenta con un método para captar las necesidades y preferencias de la comunidad.
·         Los miembros de las minorías de la comunidad forman parte de la administración de la emisora y de la realización de los programas.
·         La programación refleja una diversidad mayor a la que existe en las radios estatales o comerciales.
·         Las voces de los miembros de la comunidad pueden salir al aire.
·         El formato y el estilo de los programas no refleja el profesionalismo pulido de los medios comerciales, sino que el énfasis está puesto en que los contenidos den cuenta de las necesidades específicas y los intereses de la comunidad.
·         Existen mecanismos para mantener un flujo comunicativo de doble vía, es decir que toda la comunidad, realizadores y audiencia, participen en la generación del contenido.
            Las radios comunitarias deben preocuparse por ir ganando calidad y profesionalismo porque si bien es cierto que sus objetivos son la solidaridad y la apertura de un espacio de comunicación para quienes de otra manera no tendrían posibilidad alguna de expresar sus ideas, no se deben dejar de lado conceptos tales como la veracidad y claridad del mensaje, el buen gusto y el entretenimiento de los oyentes que tomaron la decisión de conectarse a ella.

El lugar y elementos técnicos
            Actualmente la emisora de radio no necesita un gran espacio porque los equipos modernos son compactos y ocupan poco lugar, por lo cual puede funcionar en dos habitaciones pequeñas linderas con una abertura cerrada por vidrio en la pared común o en una grande que pueda ser dividida por una mampara de vidrio.
            El lugar del técnico de sonido y el destinado a los periodistas, comentaristas y entrevistados deben estar separados pero es necesario que se vean para comunicarse por señas convenidas.
            Las paredes del espacio destinado a quienes tienen a su cargo la voz de la radio debe tener aislación acústica para que no se filtren otros sonidos extraños a la transmisión.
            No se puede hacer una transmisión sin contar con los mínimos elementos técnicos para realizarla con cierto nivel de calidad. Al menos se requieren dos micrófonos, una consola de control, teléfono, fax, computadora, discos de música, discos con efectos de sonidos, reproductor de música,  diskete, y pendrive donde se grabaron reportajes, una mesa preferentemente redonda u ovalada, sillas, alfombra para el piso y la antena. Dos elementos que no hacen a la transmisión pero sí a la calidad del trabajo es tener aire acondicionado para frío y calor.
            La instalación es conveniente que esté a cargo de técnicos especializados en esa tarea porque ello asegura la calidad de emisión.

El equipo humano
            Toda empresa (y debemos pensar en la radio como una empresa, aunque se trate de una radio comunitaria) tiene a alguien que dirige a otras personas para alcanzar los objetivos propuestos. La participación de los miembros de la comunidad que deseen influir en la programación es un acto previo a la programación y emisión. Una vez fijada la política comunicacional, la misma debe estar a cargo del director de la radio.
            Con él colaboran los productores de los programas, el operador técnico, los columnistas, periodistas, los productores de publicidad.
            Es imprescindible contar con una estructura de trabajo ya que sin ella no se podrá alcanzar los objetivos trazados. Nadie puede hacer todas las cosas que implican los programas de radio estando solo. Por esa razón, las organizaciones que decidan tener una emisora radial deberán pensar en quiénes la tendrán a su cargo.
            Podemos señalar, para cerrar este punto, que muchos profesionales de radio retirados de esa actividad, están dispuestos a brindar ayuda a quienes se están iniciando en la radiofonía.

Nada está improvisado
            No se debe confundir espontaneidad con improvisación. La espontaneidad ablanda la comunicación y la hace creíble. La improvisación puede ser una simulación calculada y estructurada para darle características especiales a un programa. Hubo, hace años, un locutor[2] que se equivocaba en la lectura de determinados avisos tanto en radio como en televisión. Había creado un estilo y los anunciantes lo contrataban para que cometiera un furcio porque el público gustaba de esa forma publicitaria.
            En los programas de radio no se puede anunciar que vendrá Fulano de Tal para una entrevista si no se tiene la seguridad de que el invitado comprometió su presencia. Por las dudas llegara a faltar, es necesario cubrir ese tiempo con otra programación alternativa que ya se debe tener preparada de antemano.
            La radio debe tener programado cada segundo de transmisión. Ustedes, cuando escuchan cualquier emisora podrán percibir que los programas se suceden unos a otros sin dejar espacio entre ellos porque se sabe que cuando el oyente no escucha nada, busca en el dial dónde hay música o una voz humana.
            Hace varios años los trabajadores de radio hicieron varias huelgas. La misma consistía en dejar las emisoras en silencio por media hora o una hora. La gente acostumbrada a escuchar radio todo el día se desesperaba con el silencio.
            El silencio en la radio lo puede manejar un conductor muy avezado porque hace uso de él en el momento adecuado y es una incitación al oyente a pensar y a que esté atento de lo que se está por decir. Un conductor[3] de programas de varias horas de duración utilizaba el silencio en sus intervenciones y lograba mantener la atención del público porque sus comentarios satisfacían la necesidad de su audiencia. Otros no lo soportaban y directamente no lo sintonizaban.
             El periodista y conductor[4] de programas de la principal radio de Bahía Blanca me enseñó a hacer radio. Su única clase consistió en decirme: nunca abras el micrófono sin saber qué decir, quién es tu invitado y sin estudiar sobre los temas que vas a tratar. Antes de ir a la radio tenés que llevarte el libreto escrito pero no leerlo sino relatar lo que escribiste para ese programa. 

La programación

            La programación consiste en conocer de antemano qué programa será emitido, qué día, hora, contenido, conductores. También cada programa debe tener su propia programación para que su emisión sea prolija, tenga coherencia interna y resulte interesante para los oyentes. Una manera simple para realizar la programación del programa es hacer una grilla con la rutina del programa como se muestra a continuación:

 
Audio
Tiempo
Contenidos
Apertura del programa
10´´
Música característica - CD 1 Banda 1
Voz del locutor
40´´
Saluda a la audiencia y presenta al conductor del programa
Música CD 2 Banda 4
El conductor saluda a la audiencia, anuncia el tema musical y qué ocurrirá después del mismo.
Lectura de las noticias del día
Un colaborador lee las noticias del día
Separador
20´´
CD 1 Banda 2
Entrevista
El conductor realiza una entrevista telefónica a un personaje destacado.
Separador
20´´
CD 1 Banda 2
Tanda comercial

Música CD 3 Banda 6
3,5´
El locutor anuncia el tema musical









Cierre del programa
10´´
Música característica - CD 1 Banda 1


           
Guión

            El guión de radio es un elemento fundamental para realizar un programa sin dificultad. Consiste en una guía de lo que se va a hacer durante el programa y tiene que coincidir con la programación.

            En el guión se debe escribir lo que dirá el conductor del programa, el locutor y otros colaboradores que pudiera haber en la producción.

            Sus elementos irán en cuatro columnas y cada fila, que corresponde a un momento de la transmisión, debe estar numerada correlativamente. A medida que se va cumpliendo cada etapa del programa conviene tachar la fila cumplimentada.

            En el guión debe aparecer el número del programa, el nombre del mismo, el nombre del guionista, las personas que participarán en la emisión, los elementos técnicos necesario y la columna de tiempos de cada bloque. Veamos el modelo:

 Nombre del programa                              Al Alcance de la Mano                    Emisión Nº 35
Guionista:                    Carlos Marín


Producción:       Conductor: Hugo Román; Noticias: Carla Santillán; Locutor: Roberto Aldao
                        Sonido: Marta Espinoza   Recepción telefónica: Susana Rato

Elementos técnicos: CD de música - Cassette con grabaciones






Operador / Control
Conductor / Locutor
Tiempo
1
Apertura del programa
Cortina con la música característica del programa - CD 1 banda 1
10´´
2
Baja cortina - Micrófono al locutor
Locutor: ¡Hola audiencia! Otra vez Al Alcance de la Mano con nuestro conductor HUGO ROMÁN, CARLA SANTILLÁN en las noticias y quien les habla Roberto Aldao en la locución.                                           ¿Qué tal Hugo?  
40´´
3

Conductor: ¡Muy bien! ¡Gracias! Y para empezar y ponernos contentos junto a nuestra audiencia, el primer tema musical, ……………. y a su término las noticias con CARLA SANTILLÁN
4
Tema musical CD 2 Banda 4

5

Lectura de las noticias por Carla Santillán
6



7



8



9



10



11



12
Cierre del programa



            En las radios se utiliza un lenguaje técnico que conviene conocer para ser entendido por los profesionales que trabajan en la emisora:

·         Cortina principal. Fragmento musical que no dura más de 10 segundos. Su función es marcar el principio y el final del programa. De esa manera lo oyentes pueden identificar la audición.
·         Cortinas secundarias. Fragmentos de ritmos que se usan en el desarrollo del programa. Pueden ser de distinto estilo y coincidentes con el tema a tratar o tratado.
·         Puente. Intermedio musical de unos 20 segundos, a bajo volumen y que se usa como fondo para la voz.
·         Separador. Puede contener textos y música. Con él se articulan distintos momentos del programa o bloques. También se usa para presentar secciones fijas por lo general a cargo de un comentarista especializado.
·         Ráfaga. Es un pequeño fragmento musical a volumen alto. Se emplea para llamar la atención de la audiencia.
·         Fanfarria. Música donde predominan los metales y la percusión. Es adecuada para tratar temas deportivos o acontecimientos festivos.

            Por último, cuando se leen noticias o se las comenta, es muy importante señalar la fuente utilizada: diario, revista, agencia de noticias, libros, entrevista, audición de otra emisora, observación personal del comentarista o conductor, testigos o participantes del hecho, etc. La fuente acredita la información.
           
            Cuando se realiza una investigación periodística y el entrevistado o informante solicita mantener el anonimato, esa fuente debe mantenerse en secreto.


             
           




[1] Schujer, Silvia y Schujer, María: Aprender con la radio – Herramientas para una comunicación participativa; La Crujía Ediciones, Buenos Aires, 2008, pág. 169.
[2] Se trata de Guillermo Brizuela Méndez un locutor pionero de la televisión argentina.
[3] Nos referimos a "Negro" Hugo Guerrero Martinheitz locutor de nacionalidad peruana que se radicó en la Argentina e impuso un estilo propio de hacer radio y televisión.
[4] Angel Barbieri, fue jefe de noticias de LU2 Radio Bahía Blanca y periodista de La Nueva Provincia.

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