La buena comunicación radial no se improvisa. Los oyentes atentos se dan cuenta cuando quien está a cargo de ella improvisa malamente lo que está diciendo.
Con el objetivo de mejorar la calidad comunicacional, ahora que las entidades intermedias pueden acceder a licencias radiales y televisivas, transcribo la nota que sigue.
Hagamos el
Equipo de Radio
Paula Isabel Arella
Diseñadora de Imagen y Sonido
por la Universidad de Buenos Aires,
consultora en guiones y comunicación,
docente universitaria.
Cuando encendemos la radio
no pensamos que estamos escuchando música, noticias, comentarios, que son el
resultado de un trabajo en equipo de muchos profesionales, aún en las
audiciones de radios comunitarias. La articulación de funciones tan diferentes
como las de leer el parte meteorológico, hacer la publicidad de un producto,
realizar entrevistas (directamente al aire o previamente grabadas), emitir
música o dar opiniones, demanda de un trabajo previo que en las emisoras grandes
está a cargo de un equipo de producción y en las de menores recursos ese
trabajo lo tiene que realizar el periodista o locutor conjuntamente con el
director y el técnico de sonido.
Radio comunitaria
Hablamos de radio
comunitaria cuando la emisora se pone al servicio de la cohesión y solidaridad
de grupos de personas que viven en un ámbito geográfico determinado no muy
extendido y el alcance de su potencia no excede los límites de la comarca.
Pueden coexistir distintas
radios comunitarias en una misma región: alguna podrá pertenecer a algún culto
religioso, otra a una cooperativa, una tercera a una asociación civil de
carácter cultural. Todas ellas procuran que el medio radial contribuya a la
construcción de la cohesión social, influenciar en la opinión pública y en las
autoridades y dar a conocer sus problemas y cómo se alcanzaron soluciones.
También a desarrollar expresiones artísticas y culturales alternativas. En
consecuencia, no estaremos errados si decimos que las radios comunitarias
pueden ayudar a fortalecer la participación y diálogo democrático.
Silvia y María Schujer[1] señalan que las radios
comunitarias se caracterizan por los siguientes elementos:
·
La
emisora está ubicada dentro de la comunidad a la que pertenece.
·
La
emisora es propiedad de los miembros de la comunidad, quienes tienen permiso
para manejarla.
·
La
estación es operada por lo miembros de la comunidad, aunque pueden intervenir
también algunos profesionales en el equipo.
·
Las
decisiones se toman entre todos los miembros de la comunidad a través de una
estructura de poder descentralizada y un proceso democrático.
·
La
programación se produce totalmente empleando miembros de la comunidad.
·
La
programación intenta abordar las necesidades de la comunidad.
·
La
emisora cuenta con un método para captar las necesidades y preferencias de la
comunidad.
·
Los
miembros de las minorías de la comunidad forman parte de la administración de
la emisora y de la realización de los programas.
·
La
programación refleja una diversidad mayor a la que existe en las radios
estatales o comerciales.
·
Las
voces de los miembros de la comunidad pueden salir al aire.
·
El
formato y el estilo de los programas no refleja el profesionalismo pulido de
los medios comerciales, sino que el énfasis está puesto en que los contenidos
den cuenta de las necesidades específicas y los intereses de la comunidad.
·
Existen
mecanismos para mantener un flujo comunicativo de doble vía, es decir que toda
la comunidad, realizadores y audiencia, participen en la generación del
contenido.
Las radios comunitarias
deben preocuparse por ir ganando calidad y profesionalismo porque si bien es
cierto que sus objetivos son la solidaridad y la apertura de un espacio de
comunicación para quienes de otra manera no tendrían posibilidad alguna de
expresar sus ideas, no se deben dejar de lado conceptos tales como la veracidad
y claridad del mensaje, el buen gusto y el entretenimiento de los oyentes que
tomaron la decisión de conectarse a ella.
El lugar y elementos
técnicos
Actualmente la emisora de
radio no necesita un gran espacio porque los equipos modernos son compactos y
ocupan poco lugar, por lo cual puede funcionar en dos habitaciones pequeñas
linderas con una abertura cerrada por vidrio en la pared común o en una grande
que pueda ser dividida por una mampara de vidrio.
El lugar del técnico de
sonido y el destinado a los periodistas, comentaristas y entrevistados deben
estar separados pero es necesario que se vean para comunicarse por señas
convenidas.
Las paredes del espacio
destinado a quienes tienen a su cargo la voz de la radio debe tener aislación
acústica para que no se filtren otros sonidos extraños a la transmisión.
No
se puede hacer una transmisión sin contar con los mínimos elementos técnicos
para realizarla con cierto nivel de calidad. Al menos se requieren dos
micrófonos, una consola de control, teléfono, fax, computadora, discos de
música, discos con efectos de sonidos, reproductor de música, diskete, y pendrive donde se grabaron
reportajes, una mesa preferentemente redonda u ovalada, sillas, alfombra para
el piso y la antena. Dos elementos que no hacen a la transmisión pero sí a la
calidad del trabajo es tener aire acondicionado para frío y calor.
La instalación es
conveniente que esté a cargo de técnicos especializados en esa tarea porque ello
asegura la calidad de emisión.
El equipo humano
Toda empresa (y debemos
pensar en la radio como una empresa, aunque se trate de una radio comunitaria)
tiene a alguien que dirige a otras personas para alcanzar los objetivos
propuestos. La participación de los miembros de la comunidad que deseen influir
en la programación es un acto previo a la programación y emisión. Una vez
fijada la política comunicacional, la misma debe estar a cargo del director de
la radio.
Con él colaboran los
productores de los programas, el operador técnico, los columnistas,
periodistas, los productores de publicidad.
Es imprescindible contar
con una estructura de trabajo ya que sin ella no se podrá alcanzar los
objetivos trazados. Nadie puede hacer todas las cosas que implican los
programas de radio estando solo. Por esa razón, las organizaciones que decidan
tener una emisora radial deberán pensar en quiénes la tendrán a su cargo.
Podemos señalar, para
cerrar este punto, que muchos profesionales de radio retirados de esa actividad,
están dispuestos a brindar ayuda a quienes se están iniciando en la radiofonía.
Nada está improvisado
No se debe confundir
espontaneidad con improvisación. La espontaneidad ablanda la comunicación y la
hace creíble. La improvisación puede ser una simulación calculada y
estructurada para darle características especiales a un programa. Hubo, hace
años, un locutor[2]
que se equivocaba en la lectura de determinados avisos tanto en radio como en
televisión. Había creado un estilo y los anunciantes lo contrataban para que
cometiera un furcio porque el público gustaba de esa forma publicitaria.
En los programas de radio
no se puede anunciar que vendrá Fulano de Tal para una entrevista si no se
tiene la seguridad de que el invitado comprometió su presencia. Por las dudas
llegara a faltar, es necesario cubrir ese tiempo con otra programación
alternativa que ya se debe tener preparada de antemano.
La radio debe tener
programado cada segundo de transmisión. Ustedes, cuando escuchan cualquier
emisora podrán percibir que los programas se suceden unos a otros sin dejar
espacio entre ellos porque se sabe que cuando el oyente no escucha nada, busca
en el dial dónde hay música o una voz humana.
Hace varios años los
trabajadores de radio hicieron varias huelgas. La misma consistía en dejar las
emisoras en silencio por media hora o una hora. La gente acostumbrada a
escuchar radio todo el día se desesperaba con el silencio.
El silencio en la radio lo
puede manejar un conductor muy avezado porque hace uso de él en el momento
adecuado y es una incitación al oyente a pensar y a que esté atento de lo que
se está por decir. Un conductor[3] de programas de varias
horas de duración utilizaba el silencio en sus intervenciones y lograba
mantener la atención del público porque sus comentarios satisfacían la
necesidad de su audiencia. Otros no lo soportaban y directamente no lo
sintonizaban.
El periodista y conductor[4] de programas de la
principal radio de Bahía Blanca me enseñó a hacer radio. Su única clase
consistió en decirme: nunca abras el micrófono sin saber qué decir, quién es tu
invitado y sin estudiar sobre los temas que vas a tratar. Antes de ir a la
radio tenés que llevarte el libreto escrito pero no leerlo sino relatar lo que
escribiste para ese programa.
La programación
La programación consiste
en conocer de antemano qué programa será emitido, qué día, hora, contenido,
conductores. También cada programa debe tener su propia programación para que
su emisión sea prolija, tenga coherencia interna y resulte interesante para los
oyentes. Una manera simple para realizar la programación del programa es hacer
una grilla con la rutina del programa como se muestra a continuación:
|
Audio
|
Tiempo
|
Contenidos
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Apertura del programa
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10´´
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Música característica - CD 1 Banda 1
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Voz del locutor
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40´´
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Saluda a la audiencia y presenta al conductor del
programa
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Música CD 2 Banda 4
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4´
|
El conductor saluda a la audiencia, anuncia el
tema musical y qué ocurrirá después del mismo.
|
|
Lectura de las noticias del día
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5´
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Un colaborador lee las noticias del día
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Separador
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20´´
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CD 1 Banda 2
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Entrevista
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6´
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El conductor realiza una entrevista telefónica a
un personaje destacado.
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|
Separador
|
20´´
|
CD 1 Banda 2
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Tanda comercial
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4´
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Música CD 3 Banda 6
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3,5´
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El locutor anuncia el tema musical
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Cierre del programa
|
10´´
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Música característica - CD 1 Banda 1
|
Guión
El guión de radio es un
elemento fundamental para realizar un programa sin dificultad. Consiste en una
guía de lo que se va a hacer durante el programa y tiene que coincidir con la
programación.
En el guión se debe
escribir lo que dirá el conductor del programa, el locutor y otros
colaboradores que pudiera haber en la producción.
Sus elementos irán en
cuatro columnas y cada fila, que corresponde a un momento de la transmisión,
debe estar numerada correlativamente. A medida que se va cumpliendo cada etapa
del programa conviene tachar la fila cumplimentada.
En el guión debe aparecer
el número del programa, el nombre del mismo, el nombre del guionista, las
personas que participarán en la emisión, los elementos técnicos necesario y la
columna de tiempos de cada bloque. Veamos el modelo:
Nombre del programa Al Alcance
de la
Mano Emisión Nº 35
|
Guionista: Carlos Marín
|
|
|
|
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Producción:
Conductor: Hugo Román; Noticias: Carla Santillán; Locutor:
Roberto Aldao
|
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Sonido: Marta
Espinoza Recepción telefónica: Susana
Rato
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Elementos técnicos: CD de música - Cassette con
grabaciones
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Operador
/ Control
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Conductor
/ Locutor
|
Tiempo
|
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1
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Apertura del programa
|
Cortina con la música característica del programa
- CD 1 banda 1
|
10´´
|
|
2
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Baja cortina - Micrófono al locutor
|
Locutor: ¡Hola audiencia! Otra vez Al Alcance
de la Mano con
nuestro conductor HUGO ROMÁN, CARLA SANTILLÁN en las noticias y quien les
habla Roberto Aldao en la locución.
¿Qué tal Hugo?
|
40´´
|
|
3
|
|
Conductor: ¡Muy bien! ¡Gracias! Y para empezar
y ponernos contentos junto a nuestra audiencia, el primer tema musical,
……………. y a su término las noticias con CARLA SANTILLÁN
|
1´
|
|
4
|
Tema musical CD 2 Banda 4
|
|
3´
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|
5
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|
Lectura de las noticias por Carla Santillán
|
5´
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|
6
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|
|
|
|
7
|
|
|
|
|
8
|
|
|
|
|
9
|
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10
|
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|
11
|
|
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12
|
Cierre del programa
|
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|
En las radios se utiliza
un lenguaje técnico que conviene conocer para ser entendido por los
profesionales que trabajan en la emisora:
·
Cortina
principal. Fragmento musical que no dura más de 10 segundos. Su función es
marcar el principio y el final del programa. De esa manera lo oyentes pueden
identificar la audición.
·
Cortinas
secundarias. Fragmentos de ritmos que se usan en el desarrollo del programa.
Pueden ser de distinto estilo y coincidentes con el tema a tratar o tratado.
·
Puente.
Intermedio musical de unos 20 segundos, a bajo volumen y que se usa como fondo
para la voz.
·
Separador.
Puede contener textos y música. Con él se articulan distintos momentos del
programa o bloques. También se usa para presentar secciones fijas por lo
general a cargo de un comentarista especializado.
·
Ráfaga.
Es un pequeño fragmento musical a volumen alto. Se emplea para llamar la
atención de la audiencia.
·
Fanfarria.
Música donde predominan los metales y la percusión. Es adecuada para tratar
temas deportivos o acontecimientos festivos.
Por último, cuando se leen
noticias o se las comenta, es muy importante señalar la fuente utilizada:
diario, revista, agencia de noticias, libros, entrevista, audición de otra
emisora, observación personal del comentarista o conductor, testigos o
participantes del hecho, etc. La fuente acredita la información.
Cuando se realiza una
investigación periodística y el entrevistado o informante solicita mantener el
anonimato, esa fuente debe mantenerse en secreto.
[1]
Schujer, Silvia y Schujer, María: Aprender con la radio –
Herramientas para una comunicación participativa; La Crujía Ediciones, Buenos Aires, 2008, pág. 169.
[2]
Se trata de Guillermo Brizuela
Méndez un locutor pionero de la televisión argentina.
[3]
Nos referimos a "Negro"
Hugo Guerrero Martinheitz locutor
de nacionalidad peruana que se radicó en la Argentina e impuso un
estilo propio de hacer radio y televisión.
[4]
Angel Barbieri, fue jefe de noticias
de LU2 Radio Bahía Blanca y periodista de La Nueva Provincia.
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