Paula Isabel Arella
Felipe Rodolfo
Arella
Comunicaciones
en las
Organizaciones Sociales
Medios, Marketing, Producción
Radial y Relaciones Públicas
Acerca
de la obra
Este
libro contiene cuatro capítulos que se entrelazan porque los temas que se
abordan tienen como destinatarios a los directivos y administradores de las
organizaciones del tercer sector como cooperativas, mutuales, asociaciones
civiles, fundaciones y movimientos sociales para que comprendan la importancia
que tienen las comunicaciones en la vida comunitaria de tales entidades y el
buen uso que pueden realizar con ellas para evitar conflictos derivados de
mensajes mal expresados y peor comprendidos.
Cada
uno de los asuntos fue presentado en los cursos que realiza el Colegio de
Graduados en Cooperativismo y Mutualismo conjuntamente con Universidad de
Belgrano, Universidad abierta Interamericana, Asociación de Radios Católicas
Argentinas, Derecho Cooperativo y Mutual, y otras instituciones educativas del
interior del país.
En
esta selección que presentamos se tratan temas tales como el proceso y fines de
las comunicaciones, las relaciones públicas como herramienta transmisora de
propuestas y mensajes destinados a definir y consolidar la imagen institucional
y el marketing pensado como técnica de conocimiento de la realidad circundante
y método de posicionamiento social y la programación radial, pensada
especialmente para la organización de nuevas radios comunitarias.
El Editor
Los autores
Paula Isabel Arella
Diseñadora de Imagen y Sonido,
Universidad de Buenos Aires.
Guionista y novelista, es Adjunta
de Guión en Diseño de Imagen y Sonido de la
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos
Aires y titular de Guión en TEA Imagen.
Dio clases, también, en
Universidad Argentina de la
Empresa (UADE), Colegio de Graduados en Cooperativismo y
Mutualismo (CGCyM), Universidad de Belgrano, Buenos Aires Comunicación (BAC), Universidad
de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), Universidad Maimónides y para la Dirección de Cultura de la Ciudad de La Banda (Santiago del Estero -
Argentina).
Formó parte de la investigación
para el Instituto Universitario Nacional de Arte (IUNA) “Aplicabilidad de los
sistemas multimediales en la enseñanza de los lenguajes visuales y la
producción de imágenes” y coordina la Comisión Académica
de Graduados de DIS.
Diseñó y coordinó el Campus
Online en SoloCortos y dirige, en la actualidad, www.cineescuela.com.
Publicó "Al Final del Arco Iris: guía teórica para la escritura de guiones"
con la colaboración de Tate Sanguine, libro pensado y dirigido a los guionistas
noveles.
Felipe
Rodolfo Arella
Licenciado en Cooperativismo y Mutualismo por la Universidad del Museo
Social Argentino.
Es periodista especializado en temas agropecuarios y
docente universitario y de nivel medio.
Investigador sobre temas cooperativos y mutualistas
de la Universidad
de Belgrano.
Fue jefe de Relaciones Públicas de la Asociación de
Cooperativas Argentinas.
Escribió “Historia social del Mutualismo
Argentino”; “Mutualismo y Educación”; “Las mujeres en las organizaciones”,
entre otros.
Actualmente en Vicepresidente y Director de
Estudios del Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo.
Agradecimientos
Agradecemos
a los periodistas que desde los medios gráficos, radiales y televisivos nos
hicieron comprobar prácticamente cómo se trabaja en la comunicación social:
Pablo Denkow, Alberto Nicouleau y Flavio
Borín.
Paula Isabel Arella
Felipe Rodolfo Arella
Índice
Capítulo I El
proceso de la comunicación
Capítulo II Comunicaciones
sectoriales
Capítulo III Marketing
para medios de comunicación
Capítulo IV La
programación radial
Capítulo V Relaciones
Públicas en las organizaciones sociales
Capítulo
I
El
proceso de la comunicación
Introducción
Un organismo o
institución está formado por distintas unidades, éstas por grupos y ellos por
personas.
Las relaciones que
entre ellos se establecen es lo que da vida a ese organismo. De ahí que las
comunicaciones, que son las que posibilitan esas relaciones, sean un elemento
esencial.
Una mejor comunicación
ayuda a obtener un mejor desempeño en el trabajo. Lograr la aceptación de políticas,
recibir la cooperación de otros, hacer que las ideas e instrucciones se
entiendan con claridad y producir los cambios necesarios en el desempeño,
dependen de una comunicación eficaz.
Muchas veces la
desorganización no es más que caos en las comunicaciones, un acumularse de
órdenes y contraordenes, una falta de instrucciones claras y precisas.
La comunicación es indispensable para lograr la necesaria coordinación
de esfuerzos a fin de alcanzar los objetivos perseguidos por la organización y
por quienes la integran.
“Yo llamo conversar,
aprovechando la etimología latina de esta palabra que significa dar vueltas
juntos, al entrelazamiento del lenguajear
y el emocionar que ocurre en el vivir humano en el lenguaje. Más aún, mantengo
que todo quehacer humano ocurre en el conversar, y que todas las actividades
humanas se dan como sistemas de conversaciones. También sostengo que las
distintas culturas como distintos modos de convivencia humana, son distintas
redes de conversaciones, y que una cultura se transforma en otra cuando cambia
la red de conversaciones que la constituye y define.”[1]
Muchas personas que emprendieron una actividad económica, social o
cultural, deben notificar a un público su existencia, realizaciones y
proyecciones. No alcanza con que hagan algo, por más bueno que sea. Quizás
algunos focos en los que se centra la comunicación, y sobre todo la
comunicación corporativa, parten del sentido común. Hay cosas que decir a sus
públicos, a sus empleados, a sus proveedores e incluso a la competencia, pero
no saben cómo hacerlo de una manera eficaz. Recurren a publicistas,
diseñadores, algún que otro especialista o se dejan llevar por su sentido común
y actúan en consecuencia, sin pensar demasiado en qué quieren decir, ni a quién
ni de qué medios disponen y cuáles les convienen. Y lo único que logran es
decir algunas cosas, quizá obtuvieron algunos resultados, quizás nunca supieron
qué resultados han obtenido.
El área de las
comunicaciones le corresponde a un experto en comunicación, a un comunicador social. El comunicador
desarrollará el trabajo de una manera abarcadora. La ciencia de la comunicación
será la encargada de lograr que las empresas tengan una estrategia
comunicacional exitosa.
A lo largo de los años
las personas se dieron cuenta de que la única manera de servir a sujetos
sociales con una empresa, un microemprendimiento, o una organización con o sin
fines de lucro, un profesional o cualquier sujeto social, es trabajando de manera
integrada. Y para ello, también la comunicación es fundamental.
Hay muchos aspectos a tener en cuenta en el momento de encarar una
problemática constitucional.
¿En qué nos apoyamos para empezar a
trabajar?
Hay un modelo muy útil
para entender el proceso de comunicación: es el modelo constructivista. En este modelo el receptor es protagonista fundamental en la construcción del mensaje. Este es quien lo modela a
partir de su percepción, la propia experiencia y sus capacidades. Es un
“elemento creativo” del proceso comunicacional. El receptor no incorpora el
mensaje tal cual llega sino que lo interpreta y le da un sentido; él construye
su propio mensaje, en definitiva, es su propia creación. Así un mensaje no
queda totalmente construido hasta que el receptor lo interpreta y le asigna un
sentido determinado. Este es el verdadero sentido del mensaje y no el que
planificó el emisor.
Además de permitirnos
entender el proceso permite que nos demos cuenta de lo que realmente pasa
cuando establecemos una comunicación, qué lugar ocupamos como emisores y qué
lugar ocupa nuestro mensaje.
La
comunicación humana
La observación de la
comunicación humana constituye un eficaz ejercicio para un mejor entendimiento
y abordaje operacional de los fenómenos comunicacionales corporativos. De esta
manera también todos podremos manejar los mismos códigos y podremos empezar a
entender la complejidad del tema que estamos tratando.
Complejidad
y certezas
a) Es imposible no comunicarse.
Las personas, a partir de su socialización,
no pueden vivir sin estar relacionados entre sí, y toda relación implica una
comunicación, entonces es imposible no comunicarse. Siempre, por más que no lo
queramos, estamos comunicando. Se ha dicho que el silencio no es negocio y eso
es absolutamente cierto. Aunque no hagamos nada al respecto tenemos que tener
muy en claro esto. Ya no se trata de comunicar o no, ya que todo comunica, si no de comunicar bien o mal. Entonces,
¿qué implicancias tiene la certeza de que todo comunica en la problemática de
los procesos comunicacionales de una corporación, en la interacción de la
empresa con los públicos?
b) Existen dos niveles de comunicación: de
contenido y de relación.
Nos comunicamos de manera digital y analógica.
El nivel de contenido está definido por los
datos, la información que conlleva un determinado mensaje.
Más allá de la información en sí, las
personas transmitimos una “información acerca de cómo ha de ser interpretado
nuestro mensaje”. Éste es el nivel de relación.
Debe tenerse en cuenta que el nivel de relación
no siempre es manifestado de manera verbal; a veces se utilizan recursos muy
sutiles. Incluso muchas veces se establece un determinado nivel de relación de
manera involuntaria.
Existen dos niveles de lenguaje que nos
permiten referir a las cosas:
1. Las cosas pueden ser representadas por algo
similar al original, por ejemplo un dibujo (lenguaje analógico)
2. Las cosas pueden ser representadas mediante
una palabra, ya sea oral o escrita (lenguaje digital).
Lo que sucede es que estos dos lenguajes no
son idénticos. Muchos elementos que aparecen en el lenguaje digital no están en
el analógico y viceversa. Esta es la razón por la que resulta complicado la
traducción exacta de un lenguaje a otro.
El problema se presenta cuando no
consideramos el efecto determinante que puede ejercer el lenguaje analógico.
Toda comunicación tiene un aspecto relacional y uno de contenido, el relacional
incluye al de contenido y es, por ende, una metacomunicación.
El contenido es el aspecto cognitivo del
mensaje y su transmición es mediante la comunicación digital. El contexto es el
aspecto referencial que se transmite mediante la comunicación analógica.
Toda comunicación implica un compromiso y
por ende, define una relación.
Este axioma de la comunicación nos permite
entender por qué la comunicación es improbable, no siempre se transmite la
intención del emisor. Por lo tanto el contenido no tiene una única
interpretación. Cada contenido se complementa con el otro y viceversa.
Las empresas también manejan los lenguajes
analógicos y digitales y los niveles de contenido y relación.
c) La naturaleza de una relación depende de la
puntuación de las secuencias de comunicación entre los comunicantes.
En lo que se refiere al intercambio de
mensajes que se produce entre los comunicantes, lo que puede ser causa para uno
de los comunicantes puede ser consecuencia para el otro. La falta de acuerdo
con respecto a la manera de puntuar la secuencia de hechos es la causa de
incontables conflictos en las relaciones.
Nuestros modos de pensamiento nos han entrenado
a ver un principio y un fin, una causa y un efecto, un emisor y un receptor.
Pero la comunicación no es lineal sino circular, como el dilema del huevo y la
gallina.
¿Cómo influye el tipo de puntuación de la
secuencia de hechos en un conflicto entre un jefe y su subordinado? ¿en un
conflicto laboral entre un empleador y sus empleados? ¿en un conflicto entre la
empresa y algunos de sus públicos?
d) La interacción simétrica y la interacción
complementaria.
Todos los intercambios comunicacionales son
simétricos o complementarios, según estén basados en la igualdad o en la
diferencia.
Un ejemplo de intercambio comunicacional
simétrico es la que se produce entre iguales y en ella la diferencia no existe
o es mínima.
Por su parte, un intercambio comunicacional
complementario se presenta, por ejemplo, en la relación padre-hijo,
maestro-alumno, médico-paciente, jefe-empleado. En estas relaciones la
diferencia es máxima. Estas conductas se complementan perfectamente, son
disímiles pero están interrelacionadas. Una posición pasa a ser la superior y
la otra es la inferior, estas dos posiciones forman el intercambio
comunicacional.
Como cualquier persona la empresa establece
continuamente relaciones simétricas y complementarias. Detectarlas evitará caer
fácilmente en patologías comunicacionales.
El abordaje del estudio de la comunicación
desde esta perspectiva que hemos escogido resultará sumamente útil para aplicar
estos conceptos al ámbito específicos de las comunicaciones de una corporación,
ofreciendo un marco de referencia sólido e instrumentos operativos prácticos.
La tarea que queda es
reflexionar sobre la importancia de darle el lugar que se merece en su empresa
el tratamiento estratégico de la comunicación. La empresa debe ser considerada
como una persona, un sujeto social que está inmerso en el proceso de
interacción comunicacional.
Vivimos permanentemente
con esa necesidad que es propia de todos los sujetos sociales: comunicarnos. Ya
sabemos que lo hacemos, pero nuestra necesidad real es poder hacerlo bien. Eso
sólo lo puede lograr un profesional realmente preparado a tal efecto. Es
imprescindible darle a una estrategia de comunicación el lugar que realmente
ocupa.
Entonces, una
comunicación efectiva permite:
- Vinculación con los medios
externos
- Establecer el diálogo a
través de caminos de doble curso.
- Difundir sus realizaciones.
- Proyectar la imagen.
- Alto grado de
coordinación de
esfuerzos.
- Evitar
superposiciones de competencia.
- Garantizar la
claridad y precisión de las órdenes, facilitando la tarea
- Favorecer y
hacer posible la colaboración del personal que, en el proceso de comunicación, encuentra el camino
conveniente para expresar sus ideas
- Brindar
confianza y permitir la participación
- Evitar rumores
y turbulencias
- Ayudar a la
integración
- Acotar la
incertidumbre
En las próximas páginas
intentaremos acercarles los conceptos que nos ayudarán a comprender mejor este
apasionante asunto.
"Es el conjunto de los procesos físicos
y psicológicos mediante los cuales se efectúa la operación de relacionar a una
(o a varias) personas, en el EMISOR, con una (o varias) personas, el RECEPTOR,
con el objeto de alcanzar determinados objetivos" (Anzieu D., 1974).
"Un proceso mediante el cual
transmitimos y recibimos datos, ideas, opiniones y actitudes para lograr
comprensión y acción." (Block, Alberto 1978).
"El término comunicaciones se define
como el proceso, en las relaciones humanas, de hacer pasar información y
entendimiento de las cosas y de los hechos de una persona a otra" (Bittel,
Lester 1975).
"La comunicación eficaz puede definirse
sencillamente como la comprensión simultanea e idéntica del contenido y la
intención de un mensaje por el remitente y el receptor" (Basil, Douglas C.,
1980).
Sintetizando e
integrando las definiciones anteriores al ámbito de una organización, puede
decirse que las comunicaciones son el flujo de informaciones dirigidas tanto al
interior como al exterior de ella y constituyen el medio a través del cual se
desarrolla el proceso de organización. Las organizaciones mantienen
relaciones entre sí, es decir con otras organizaciones formales, con grupos
informales, con individuos aislados y con el entorno. Las relaciones inter, intra
y extra institucional constituyen procesos de comunicación.
El diccionario dice: Trato,
correspondencia (diálogo – mensaje) entre dos o más personas (emisor – receptor). ||
Cada uno de los medios de unión (canales) entre ciertas cosas (pueblos, mares,
casas o habitaciones) (entre su organización y su público, dentro de la
misma organización).
Es importante a esta
altura poder hacer una diferencia entre Informar y Comunicar. Para ello vamos a basarnos en los
objetivos de cada una de estas actividades, tal como Dimitri Weiss definió en
1971:
|
Informar
|
Comunicar
|
|
Transmitir
|
Intercambio de información para cambiar el comportamiento del otro
|
|
Feed-back: verifica la correcta recepción del mensaje
|
Feed-back: proceso de influencia recíproca que
puede modificar el punto de vista inicial del Emisor
|
|
Mensaje que va
|
Mensaje que va y viene
|
Generalmente las
cooperativas y mutuales surgen por una necesidad del entorno de resolver algo.
Esa característica hace imprescindible el buen manejo de las comunicaciones
dentro y fuera de la organización, para lo cual es necesario un análisis
previo de las necesidades, definir la gestión en un plan global
y elaborar un conjunto de acciones coherentes.
La comunicación, el
intercambio de mensajes, posibilita, en primer lugar, la formación de grupos, porque si no
nos comunicamos no podemos convocar gente que comparta nuestros intereses para
trabajar en conjunto; en segundo lugar, la unidad del grupo, porque es necesario
mantener una comunicación fluida para poder organizarnos y trabajar todos con
la misma coherencia, tratando de lograr nuestros objetivos; y en tercer lugar,
pero no menos importante, la continuidad temporal del grupo
formado, sólo mediante una buena organización (posible a través de una buena
comunicación interna) se afianza, y por ende, se establece como perdurable una
institución.
Principios
Es necesario precisar
los canales a través de los cuales tienen lugar las comunicaciones, los
instrumentos utilizados, la forma, los remitentes, los destinatarios.
Principio de la diferenciación de los
canales
Individualizar y
emplear los canales más adecuados para cada tipo de comunicación, lo que
posibilita una mejor recepción.
Principio de selección de momento
Encontrar el momento
adecuado para el envío de mensajes nos permite una mejor predisposición del
receptor
Principio de la eficiencia
Deben tener en sí
mismos los elementos necesarios para obtener los efectos que se proponen.
Requisitos
Claridad
Fácilmente
comprensibles y si es posible, con ejemplos prácticos o casos demostrativos.
Precisión
Completa
y precisa en todas partes, sin lagunas u omisiones.
Adecuada redacción
Lenguaje adaptado a la mentalidad y
capacidad del perceptor y, además adoptar una forma interesante y la mínima
extensión posible.
Objetividad
Tanto de parte del comunicador como del
receptor.
Difusión
Llegada efectiva a todos los interesados en
el momento más oportuno.
Pero ¿cómo conseguir
una comunicación efectiva? En su libro ¿Es
real la realidad?, Paul Watzlawick establece las diferencias entre una
comunicación clara (hacia la que debemos tender) y una comunicación confusa (de
la que tenemos que rehuir):
“Un proceso de comunicación bien logrado
consiste en la correcta transmisión de la información, y ejerce sobre el
Receptor el efecto apetecido. La confusión, por el contrario, es consecuencia
de una comunicación defectuosa y deja al Receptor sumido en la incertidumbre o
la falsa comprensión.”
|
Comunicación
Confusa
|
Comunicación
Clara
|
|
Mensaje incompleto
|
Completa (Presentación – Nudo – Desenlace)
|
|
Mensaje poco explícito o sugerente
|
Explícita
|
|
Pedidos encubiertos
|
Directa
|
|
Contradicciones entre mensajes
|
Congruente (Plan de mensajes anuales)
|
Analicemos:
Mensaje completo
significa que debe tener todas las partes que conforman la estructura de
cualquier relato bien construido, esto es:
una introducción o presentación, en donde vamos a
exponer quiénes somos, cuál es la situación que nos impulsa a comunicarnos, el
tema del que vamos a hablar, etc…;un nudo o desarrollo, en el que
vamos a hablar concretamente de eso que introdujimos (un evento, alguna
novedad, un aviso, el producto…);
y un desenlace o cierre que nos sirve para dar la
conclusión del mensaje, para invitar a participar o comprar, etc.
Mensaje explícito:
es necesario dejar claramente expuesto nuestro mensaje, dejar cosas libradas a
la interpretación suele traer inconvenientes de diversos tipos, y eso nos estaría
jugando en contra. Cuando nosotros decidimos comunicar algo, ya sea al público
o a los integrantes de nuestra organización, es para lograr un mejor
funcionamiento de la entidad, más socios o el reconocimiento por la labor
realizada. Sea cual fuere el tipo de mensaje, no sería lógico que lo demos a
medias tintas.
Mensaje directo:
Retomando lo anterior, siempre es más efectivo hablar directamente sobre
aquello que queremos transmitir. Los pedidos encubiertos suelen generar
incomodidad o malestar entre los receptores.
Un Mensaje congruente es un mensaje que responde a una
planificación, en la que vamos a establecer la cantidad de mensajes que
necesariamente vamos a emitir a lo largo de, por ejemplo, un año de actividad.
Entonces lo que tenemos que hacer antes que nada, es planificar los mensajes anuales,
teniendo en cuenta el aniversario, fechas patrias, eventos, etc. Tener una
agenda de mensajes fijos en el año es la mejor manera de no contradecirnos en
nuestro discurso. Las comunicaciones eventuales o imprevistas, sólo tienen que
responder al estilo y diagrama de las planificadas.
Clasificación de las comunicaciones organizacionales
1. Según los sujetos activos y pasivos
a.- Comunicaciones
verticales.
Las comunicaciones verticales ascendentes van desde la base a la cumbre
llevando informes sobre la ejecución del trabajo y la marcha de la unidad
organizativa, ideas, sugerencias, solicitudes de aclaración, reacciones ante
las órdenes e instrucciones recibidas, etc. Se trata de un medio útil para
tener información preventiva sobre las decisiones a tomar, reducir la distancia
entre dos puntos de vista diferentes y obtener datos útiles sobre la eficacia
de la gestión. El flujo ascendente casi con frecuencia se ignora o recibe poca
importancia.
b.- Comunicaciones
horizontales.
Llamadas también laterales, son las que existen dentro de una
organización entre las personas pertenecientes a un mismo nivel jerárquico.
Este tipo de comunicación atraviesa la línea jerárquica, es decir, se transmite
sin que sea necesario utilizar los canales formales de autoridad, primero en
sentido ascendente y luego descendente. Agilizan el funcionamiento de la
estructura organizativa.
Generalmente la información horizontal está constituida por los informes
y diversos contactos que se establecen entre los ejecutivos o el personal de un
mismo nivel jerárquico, pero de diferentes departamentos. Abarca juntas,
consejos, mesas redondas, asambleas, etc.
c.- Comunicaciones
oblicuas.
Se verifican cuando un jefe debe entrar directamente en relaciones con
los subalternos jerárquicos de otro jefe. Permiten ganar tiempo, evitando una
línea jerárquica excesivamente larga y complicada, pero debería recurrirse a
este tipo de comunicación sólo en casos extremos, ya que puede provocar
conflictos de competencia.
d.- Comunicaciones
externas.
Tienen lugar entre los organismos y el ambiente exterior (personas,
grupos, otros organismos, sindicatos, etc.)
2- Según el canal
Respecto del canal
utilizado por el mensaje, las comunicaciones se clasifican en formales e
informales.
La organización formal es el estado de las relaciones individuales
establecidas por la delegación de la autoridad, responsabilidad y asignación de
funciones. La organización informal es el estado de las relaciones establecidas
por las interacciones sociales entre individuos en una situación particular.
a.- Comunicaciones
formales.
Tienen lugar a través de una serie de canales y de medios
convenientemente dispuestos a tal fin, cuya existencia y modalidad de
funcionamiento se ponen en conocimiento de todos. Su fin principal es hacer
llegar información donde sea necesario y en el momento más conveniente, con el
fin de conservar y mejorar la eficiencia de la estructura organizativa.
b.- Comunicaciones
informales.
No se sirven de los canales establecidos y son directas, rápidas,
espontáneas y flexibles, gozando de un elevado grado de credulidad entre sus
receptores. Pueden llevar informaciones distorsionadas y murmuraciones y
existen debido a los intereses personales y de grupo de los individuos. Su
modalidad más representativa es el rumor.
El jefe departamental puede utilizarla para conocer los temas y los
problemas en torno a los cuales se centren los intereses de sus subordinados;
para conocer las esperanzas, temores, rumores difundidos tanto entre sus
subordinados como entre otros miembros del organismo y para estar informados
sobre las interpretaciones dadas a sus órdenes, instrucciones y comportamiento.
3.- Según la dirección seguida
Se clasifican en
ascendentes y descendentes. Estos términos se refieren a la concepción que
considera a la organización estructurada en pirámide, en cuya base está casi
todo el personal y en cuyo vértice está la conducción superior.
a.- Comunicaciones
descendentes.
Se desplazan del nivel superior a un nivel administrativo inferior.
Regulan el desarrollo de la vida de la organización, lo coordinan y dirigen.
Las comunicaciones verticales descendentes son:
Órdenes: Consecuencia de las etapas del proceso administrativo.
Instrucciones: emanan de un jefe y precisa la forma de cómo se debe
hacer algo. Se incluyen las políticas, las reglas y las informaciones.
b.- Comunicaciones
ascendentes.
Se mueve de un nivel inferior a otro superior. Se basa en la doble
urgencia que toda persona siente de expresarse y en la necesidad de que el jefe
obtenga información sobre los intereses y tareas del empleado.
Publicidad institucional
Está destinada a:
-
CREAR | la
imagen que los
-
MEJORAR |
de la empresa
Suele diferenciarse según los siguientes tipos:
-
De prestigio
-
Financiera
-
"Advocacy advertising" (opinión en situaciones de conflicto)
-
De ventas
DE PRESTIGIO: (autoelogio de la actividad y/o de las
acciones de la empresa)
Mayormente pensada sólo para satisfacer los intereses de la institución.
Se centra en comunicar los atributos que hacen a la identidad de una empresa,
Es la publicidad institucional por antonomasia.
Tiene como riesgo que si es muy exagerada puede resultar poco
creíble y distanciar a los públicos de la institución.
FINANCIERA: Destinada a los inversores y accionistas.
Para generar y/o trasmitir confianza en su gestión.
Se muestra en publicaciones específicas de economía y finanzas.
Informa la dirección que toma la institución y /o los resultados
obtenidos.
DE CONFLICTOS: Su uso es habitual en situaciones de crisis
o amenazas relacionadas habitualmente por cuestiones sociales o posiciones
legislativas.
Generalmente toman la forma de programas educativos o informativos y son
especialmente adecuadas para las industrias que trabajan con el ambiente
(petroleras - químicas - forestales, etc.).
Una variante es cuando la institución adhiere a una posición en temas
generales, sociales y populares con el solo objetivo de atraer la atención de
los públicos. (campañas viales - lucha contra las adicciones).
DE VENTAS: Se fundamenta entre la reputación de la empresa
y la adquisición de sus bienes y/o servicios.
Es especialmente importante para el caso de productos muy costosos
(bienes de alta tecnología), complejos (fondos de inversión), o difíciles de
vender (seguros de vida, cementerios privados).
En estos casos se hace imprescindible reforzar la visibilidad de la
empresa y hacerla confiable.
Otra manera de esta publicidad es cuando es necesario modificar ciertos
hábitos o conductas instaladas en los consumidores, de tal modo que éstos
acepten los productos de la empresa.
Las necesidades de esta
variante son:
- Cambiar los
hábitos de compra en el público (Ej.: promover el consumo de cereales en el desayuno).
- Reposicionar una
compañía como proveedora de un nuevo producto o servicio. (Ej.: Compañías telefónicas que ampliaron su
oferta con telefonía celular,
acceso a Internet).
- Mantener, ganar o
captar una participación en la atención del mercado.
Suele ocurrir, por
ejemplo, cuando un producto no está disponible o cuando el mercado está atravesando una época
de recesión o de caída del consumo.
La empresa opta por NO
desaparecer del mercado para estar mejor posicionada
cuando vuelvan la condiciones normales. (Ej.: En los supermercados reemplazar la promoción de ofertas y en
su lugar destacar los atributos de la
cadena)
Lo fundamental dentro de una organización
Las instituciones se
dirigen a sus públicos de formas diversas: pueden emplear un discurso solemne o
uno de tono coloquial; pueden emplear el diálogo franco o un monólogo distante.
El modo de discurso
se identifica con una forma de ser y eso las lleva a elegir un tipo de
discurso pero a la vez ese discurso determina la forma en la que la gente se
vinculará con la institución.
Las diversas modalidades
nunca son definitivamente puras sino que una de ellas predomina.
Es más, en las diversa etapas por las que atraviesa la organización el
tipo de mensaje (discurso) utilizado puede variar.
Este podría ser el orden del tipo de discurso:
PRODUCTO Se
crea
conciencia
"Esto es lo que somos"
EMPRESA Se
contrae un compromiso "Esto
es lo que hacemos por
usted"
INSTITUCIÓN Comunicación
de la filosofía "Esta es nuestra
forma de
pensar"
PÚBLICOS
Lograr
persuadir
"Esto es lo que nos gustaría
que usted pensara de nosotros"
La empresa para
identificarse elige un slogan que será diferente de acuerdo a la importancia
que para ella tengan los siguientes elementos:
- El emisor (empresa - marca)
- El receptor (público - consumidor)
- El objeto (producto - servicio)
Discurso
de soberanía o superioridad
Es un discurso centrado
de manera primordial en el emisor, en la empresa y destaca condiciones de liderazgo
y poder. Utiliza afirmaciones contundentes, imágenes majestuosas.
Utilizado especialmente
por instituciones que necesitan generar confianza uniendo su nombre a solidez,
liderazgo (servicios financieros, laboratorios, empresas de medicina).
Ej.: Visa: Nº 1 en el
mundo.
Bayer: si es Bayer es bueno.
Sancor empresa láctea Nº 1 del país
Discurso
de la actividad
La empresa se comunica
a través de lo que hace declarando su oficio y la forma en que lo ejerce.
Ej.: EDESUR; gente
trabajando con energía.
SCHWANEK: líder en recuperación capilar
Pero estas afirmaciones
pueden restringir futuros desarrollos entonces la organización busca la
identificación con conceptos más amplios y ambivalentes.
Ej.: RENAULT: Motor de
ideas desde hace más de 100 años.
Discurso
del servicio o de la vocación
En este caso la empresa
se acerca más a su destinatario; además de decir qué hace deja claro a quien va
destinado el esfuerzo. Es decir vincula actividad - cliente. Enuncia una
propuesta para el consumidor.
Ej.: JUMBO
(supermercado) Le da más.
ITAÚ: el banco que atiende bien a la gente.
Este discurso se conoce
como "de vocación" en la medida que su slogan sintetiza el
espíritu de servicio del accionar de la empresa.
Discurso
del compromiso o de la relación
En este discurso se
relaciona al destinatario con la institución. En este caso se anuncia un
compromiso o una promesa por parte de la empresa.
Ej.: Banco Ciudad: el
banco de las cuentas claras.
Telefónica de Argentina: trabajamos para que usted nos elija.
"Siempre que hay comunicación, hay
información".
Funciones de la comunicación dentro de las organizaciones =
Comunicación interna
1. Para actividades no
orgánicas (comunicación informal).
2. Para establecer
programas. Estos nos permiten llevar adelante los objetivos de la organización.
Es un conjunto de acciones.
3. Para suministrar información
para activar programas. Transmitir la información para llevar y dar
a conocer los programas.
4. Para motivar a los
individuos para que apliquen el programa.
5. Para realimentar el
esquema (control)
Los elementos básicos para lograr una comunicación efectiva son:
a) Emisor - Comunicador
b) Mensaje
c) Canal
d) Receptor - Perceptor

Es, por lo tanto un
proceso conjunto, en el que, por ejemplo, si uno habla el otro escucha o si uno
escribe, el otro lee, atentos siempre a la respuesta para asegurar la
efectividad de la comunicación.
Podemos completar la
definición diciendo que en el circuito elemental de la comunicación
intervienen los siguientes elementos y factores:
Mensaje
Emisor Codifica Decodifica Receptor
Mutuales Proveedores/
Canal Personal
Teniendo en cuenta que
“la imagen no es un atributo del objeto, sino que es algo que ese objeto
refleja”, debemos definir la imagen de la organización.
Muchas veces lo que
creemos que estamos generando desde adentro no coincide con lo que los socios o
el público en general, percibe de nosotros mismos. Por lo tanto deberemos hacer
un análisis de lo que la cooperativa o mutual refleja, de lo que los socios
captan de nosotros mismos. Ésta es la única manera de acercarnos a la imagen
que estamos generando, si intentamos definirla desde adentro, probablemente nos
confundamos con nuestros ideales y objetivos, que muchas veces aún no han sido
lo suficientemente tratados como para que se reflejen hacia el mundo exterior.
Además, este trabajo de
detectar el reflejo de nuestra cooperativa o mutual, la imagen que perciben los
asociados, los proveedores, la comunidad, nos ayudará a saber si estamos bien
encaminados o si hay algo que esté entorpeciendo nuestro accionar. Si nuestros
ideales de imagen son los que efectivamente reflejamos, no hay problema,
debemos sentirnos contentos y orgullosos de nuestro trabajo, ahora, si la
imagen que la comunidad percibe se diferencia de la que pretendemos dar,
entonces deberemos enfocarnos en trabajar para modificarlo, para poder dar
coherencia a nuestro accionar.
Si pensamos a la
organización como una entidad en sí misma, notaremos que
está dotada de ciertas características, tanto físicas como morales y éticas, que la diferencian de otras
similares, que la hacen única.
Es fundamental
reconocer esas características porque son las que nos van a dar la pauta de la manera
de hablar de la cooperativa-mutual. Si no las conocemos, fácilmente
caeremos en el problema antes mencionado de la comunicación confusa, generando
mensajes incoherentes entre sí, o lo que es peor, incoherentes con la imagen
que queremos mostrar.
Tal como los personajes
de una película, cada uno es distinto de los otros y tiene su propia manera de
hablar, de comunicarse. De la misma forma tenemos que concebir nuestra
organización y dotarla de personalidad en sus mensajes.
Este trabajo ayudará a
generar una identificación entre los receptores y el emisor. La
identificación es de gran importancia si queremos penetrar en el entorno y
movernos cómodamente en él.
El
comunicador es la fuente de la
información o el medio por el cual se va a exteriorizar la comunicación, por lo
que deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
- Presentar el contenido
informativo lo más apegado posible a la realidad, separando los hechos reales
de las opiniones subjetivas: prealimentación.
- Tener en cuenta la
habilidad, recursos culturales, escolares, etc. y calidad de las personas
que hagan las veces de receptor.
- Transmitir el mensaje
con la mayor exactitud, claridad y sencillez, de manera que la reacción
producida por el impacto de éste sea decisiva y liquide toda posible
resistencia al cambio o cualquier otro mecanismo de defensa del receptor.
“Alegar productivamente es presentar o exponer nuestras opiniones o
juicios, propuestas, ideas, subiendo peldaño a peldaño la escalera de
inferencias, abriendo a la consideración de los otros el proceso de
razonamiento que nos llevó de X datos a X conclusiones.
(…)
“Alegar productivamente (presentación de una opinión,
idea, propuesta, proyecto, etc.)
1. Formular la opinión
2. Exponer datos, observaciones, ejemplos.
3. Estándar y proceso de razonamiento.
4. Objetivo, preocupación, incumbencia.
5. Propuesta concreta de acción.
6. Chequear comprensión e indagar al interlocutor.”[2]
“Mensaje: es fundamental que el pedido sea expresado de modo tal que
pueda ser recibido por quien deberá hacerse cargo de él y que, además, dé una respuesta.
(…) Son inagotables los ejemplos de quiebres que se producen como consecuencia
de enviar correos electrónicos o dejar mensajes grabados, dando por sentado que
el pedido ha sido efectivo. Para que el oyente responda es necesario que una
solicitud u oferta sea efectivamente formalizada, la cual no estará concluida
hasta que se cierre con un compromiso, en cualquiera de sus formas (…)
“Para qué/interés: es importante destacar también que la escucha efectiva no consiste
simplemente en comprender el pedido, sino comprender el trasfondo de intereses
por debajo del pedido. No sólo el qué,
cómo, por qué, para quién, sino también el para qué.”[3]
Conviene definir con precisión qué es lo que
se tiene que decir; conocerlo a fondo, tan completamente que se esté en
condiciones de transmitir la misma idea con diferentes palabras.
Seis son los aspectos
principales que debe contener un mensaje, a fin de evitar toda posible
deformación en su transmisión:
Credibilidad. O sea
que la comunicación establecida por el mensaje presentado al receptor sea real
y veraz, de manera que éste descubra fácilmente el objetivo de nuestra labor y
elimine actitudes preconcebidas que deformarían la información.
Contenido. La finalidad de la información será dar información útil y precisa.
Claridad. Para que
el receptor entienda el contenido del mensaje será necesario que lo transmita
con simplicidad y nitidez.
Continuidad y consistencia. Para que el mensaje sea captado, muchas veces es necesario emplear la
repetición de conceptos, de manera que a base de la continuidad y consistencia
se pueda lograr el objetivo de la comunicación.
Canales. En ele
proceso para establecer comunicación con los receptores en una organización, es
necesario conocer y emplear los canales más adecuados.
Disposición del auditorio. Es válido el principio de que la comunicación tiene la máxima
efectividad cuanto menor es el esfuerzo que realiza el receptor para captarlo.
De tal manera una comunicación asequible dispone el auditorio a captar la
noticia; una forma oscura que implique grandes esfuerzos por parte del
receptor, lo predispone negativamente a los mensajes.
Básicamente se pueden
agrupar los distintos tipos de mensajes en tres categorías:
Mensajes testimoniales: Son los que nos dan a conocer al resto del
mundo como entidad corporativa. Podemos hablar sobre la historia de
nuestra organización –cuándo nació, por qué surgió la necesidad de su
formación, cómo se fundó, quiénes fueron los primeros integrantes y cuáles las
primeras obras que se realizaron-, sobre el crecimiento de la misma
–testimonios del recorrido a lo largo del tiempo y de los logros obtenidos- y
sobre la reciprocidad –el alcance y enriquecimiento mutuo entre el
público y la organización-
Para este tipo de
mensajes, es necesario armar un archivo con fotos, videos, repercusiones, notas
de prensa, etc., que nos ayude a testimoniar lo que queremos dar a conocer.
Mensajes de Promoción de
Actividades: En los que
vamos a comunicar todas las actividades que forman parte de nuestra agenda
corporativa, y que están destinadas a la incorporación de nuevas personas a la
organización. Ejemplo: cursos, talleres, ciclos, destinados principalmente al
público nuevo, a aquellos que se acercan por primera vez.
Mensajes de Promoción de
Eventos: A diferencia de
los anteriores, éstos están destinados a los eventos que la organización
realiza para los socios o adeptos, contemplando la posibilidad de la
incorporación de la gente nueva. En este grupo encontramos las fiestas patrias,
aniversarios, fechas importantes –día de la familia, Día Internacional de la Cooperación- debates,
conferencias, presentaciones… Todos planificados en nuestra agenda anual.
Bien, ya hemos definido
el mensaje
y el emisor.
Ahora nos queda saber el cómo.
Además del tono, el
lenguaje y la dosificación de la información, al “cómo” lo define también la estructura.
Básicamente hay dos cosas que necesitan ser
estructuradas: el plan de comunicación –planificación
de mensajes anuales- para no perder coherencia, y cada uno de los mensajes.
Todo relato está compuesto por una presentación,
un nudo
y un desenlace.
Presentación: Es aquí donde hablaremos de la
organización, la situación en la que estamos y qué queremos cambiar, el nuevo
plan de acción que queremos lanzar, etcétera.
Nudo: Es lo concreto, el mensaje en sí, aquello
que nos mueve a comunicarnos: un evento, alguna novedad, un aviso, etc.
Desenlace: Es el cierre, está destinado a generar el feed-back, es lo que encierra la
finalidad última de todos los mensajes: los esperamos, llame ya, acercate,
participe, una conclusión.
La elección del canal
que utilizaremos para cada mensaje está directamente relacionada con la cantidad
de personas a las que queremos llegar y, por supuesto, a la inversión
de dinero que estamos dispuestos a realizar para tal fin.
Publicidades en Prensa, Radio
y TV son los medios que más
llegada tienen, pero son los más costosos.
Publicaciones, programas de
radio o de TV propios
implican un gasto tal vez menor, pero no nos aseguran una llegada tan masiva.
Reuniones, eventos y
actividades suelen ser
buenos momentos para emitir mensajes, pero así como el costo de los mismos
disminuye, también lo hace la cantidad de receptores.
Una buena opción cada
vez más utilizada, es la Internet.
Conformar una buena base de datos y armar un listado de
mailing, muchas veces es la opción más adecuada, además de económica y de alto
alcance.
Es importante que la
cooperativa y la mutual actualicen su infraestructura a medida que la
modernidad avanza. Hoy día tener una página de Internet en la que mostrar
nuestra organización, nuestros objetivos, nuestros planes, nuestras agendas de
actividades, las notas a la población, etc. colabora inmensamente con nuestros
propósitos. Nos dan a conocer, nos posibilita el intercambio, la
correspondencia con el receptor (si incorporamos la posibilidad de dejar
sugerencias, inquietudes, propuestas, pedidos, etc.).
El canal es el vehículo
o medio que transporte los mensajes: memorado, cartas, teléfono, conferencias,
juntas, películas, radio, etc.
Podemos agruparlos a todos en 2 grandes grupos:
Informales, los cuales surgen espontáneamente en la
organización. No son planteados y siguen las corrientes de simpatía y
acercamiento entre los miembros de la organización. Pasan de una persona a otra
y se deforman en cada transmisión. Están constituidos por rumores, chismes,
etc.
Formales, los cuales deben plantearse y estructurarse
adecuadamente. Puede decirse que a más comunicación formal será menor la
informal.
El hombre ocupa estos
canales para diversas funciones:
- Recibir y transmitir
mensajes, retener información.
- Obtener conclusiones
acertadas con base en informaciones verídicas.
- Reconstruir el pasado
y prever ciertos eventos.
- Influir y dirigir a
otras personas y ciertos eventos externos.
El receptor es la
persona que recibe y capta la información transmitida; se debe tener en cuenta,
por lo tanto, que existe en toda recepción la tendencia a desarrollar
mecanismos de defensa; sobre todo cuando las informaciones llevan a cabo alguna
modificación del statu quo en que se vive y se actúa; de ahí que todo lo
que significa cambio puede correr el riesgo de ser rechazado, produciéndose
consciente o inconscientemente barreras que obstaculizan la verdadera
información, o, en su defecto, la modifican de manera que esto sea aceptable.
En tal situación, debemos hablar del perceptor en término de sus habilidades
comunicativas. Si éste no posee la habilidad de escuchar, leer y pensar, no
estará capacitado para recibir y comprender los mensajes que la fuente emitió.
La cultura y la situación del perceptor en el sistema social, su estatus, y su
conducta afectan la recepción e interpretación de los mensajes.
Muy importante es la
reacción o respuesta o carencia de ella -del perceptor- ante la comunicación.
Es preciso que el comunicador obtenga cierta "retroalimentación", o
"comunicación de retorno".
Es fundamental que
sepamos a quién vamos a hablar, porque conocer a nuestro receptor nos ayuda a
saber cómo hablarle, es decir, cómo dar el mensaje.
Antes de preparar esta clase, lo primero que hice, una vez que supe cuál
era el tema, fue preguntar quién sería mi público. Haberlo definido me dio las
pautas de la manera en que iba a organizar los contenidos de mi
mensaje, el lenguaje y el tono que utilizaría, y cómo iba a dosificar
la información que les traigo. Lo mismo es lo que les sugiero que
pongan en práctica en las cooperativas y mutuales que representan.
No hablamos igual con
un auspiciante que con un vecino o con un socio o un proveedor. Con cada uno de
ellos utilizamos una estructura de contenidos, de información, un lenguaje y un
tono diferentes.
Para definir o conocer
a nuestro receptor, hay que tener en cuenta una serie de factores socioculturales,
y para esto, pensar en estereotipos es de gran ayuda.
Podemos categorizarlos de acuerdo a:
- Edad (0 – 5, 5 – 10, 10 – 15, 15 – 20, 20 – 30, 30 – 50, 50 – 70, más de 70)
- Sexo
- Condición económica
- Condición social
- Cultura
- Intereses
- Otros aspectos
Para ser un buen
perceptor:
“Indagar
productivamente es no sólo informarnos adecuadamente de una exposición,
sino también colaborar con aquél que hace su presentación, interesándonos
auténticamente por sus opiniones y ayudándolo activa y honestamente a subir y/o
bajar peldaño a peldaño a través de su proceso de razonamiento.”[4]
“Indagar
productivamente (informarnos de otra perspectiva y colaborar en su exposición)
1. Escuchar con auténtico interés y aceptar
respetuosamente (aunque no acuerde).
2. Solicitar datos, observaciones, ejemplos,
etc.
3. Preguntar por estándares y analizar el
proceso de razonamiento.
4. Objetivos, deseos, etc.
5. Indagar propuestas.
6. Reflejo comprensivo y alegato productivo
colaborador (chequear lo que hemos
escuchado)”[5]

Barreras para la comunicación
Se entiende por tal a todos
aquellos factores que impiden la comunicación, deformando el mensaje u
obstaculizando el proceso general de aquella.
Pueden ser:
1.-
Barreras semánticas.
Tienen que ver con el significado de las palabras; cuando no precisamos
su sentido, éstas se prestan a diferentes interpretaciones y así el receptor no
interpreta lo que dijo el emisor, sino lo que su contexto cultural le indica.
Ej.: Éste sí que es un pesado.
2.- Barreras
fisiológicas.
Impiden emitir o recibir con claridad y precisión un mensaje, debido a
los defectos fisiológicos del emisor o del receptor. Tales defectos pueden
afectar cualquiera de los sentidos. Ya sea en forma total o parcial.
Ej. Sordera - deficiencias
foniátricas (sordomudos)
3.- Barreras
psicológicas.
Hay muchos factores mentales que impiden aceptar o comprender una idea.
Algunos de ellos son:
No tener en cuenta el
punto de vista de los demás Sospecha o aversión Preocupación o emociones ajenas
al trabajo Timidez Explicaciones insuficientes Sobre valoración de sí mismo
Todos estos factores
influyen en la persona que escucha para que acepte o rechace las ideas que le
han sido comunicadas. A una persona generalmente es necesario explicarle,
convencerla. Observar su actuación y también dejar que ella le hable a usted.
Algunas de las causas
que contribuyen a formar barreras psicológicas son:
Alto estatus Poder para emplear o despedir Uso del sarcasmo Actitud
despótica Críticas punzantes Uso de conocimientos precisos y detallados
Facilidad en el uso del lenguaje Maneras demasiado formales Apariencia física
imponente Interrumpir a los demás cuando hablan
4.- Barreras físicas.
La distancia y el exceso de ruido dificultan la comunicación, así como
las interferencias en el radio o en el teléfono. Es preciso tratar de
eliminarlas lo más posible.
5.- Barreras
administrativas.
Son las que se originan en estructuras organizacionales inadecuadas,
mala planeación y deficiente operación de los canales.
Pueden salvarse mediante:
a) Aclaración anticipada de toda
idea, antes de comunicarla.
b) Interés en la retroalimentación,
para verificar si el mensaje se recibió bien o no,
si la reacción del receptor es la deseada.
c) Especificación de la verdadera
finalidad de la información a comunicar.
d) Conocimiento del significado
preciso de los conceptos, para eliminar malos
entendidos.
e) Utilización del lenguaje sencillo
y directo.
f) Empleo de múltiples canales
de comunicación, a fin de asegurarse de que la
información llegue hasta
donde nos hemos propuesto.
g) Aprovechamiento oportuno de las
situaciones para transmitir el mensaje, pues
las circunstancias
emotivas en las que se encuentra el receptor puede alterar
el contenido del mensaje.
h) Refuerzo de las palabras con los hechos.
Por lo general, este punto se
descuida sobremanera.
Es probable que el
administrador atribuya un nivel general de eficacia a su comunicación. Como la
percepción errónea de la eficacia de la comunicación puede tener resultados
desastrosos, es muy útil crear un sistema de control personal de esta
actividad.
El primer paso del
control es semejante al que utiliza un médico en busca de los síntomas que le
permitan fundar su diagnóstico.
Síntomas:
Aumentos de rumores y la circulación de chismes. Aumento de los errores,
por ejemplo, material defectuoso o informes incorrectos. Aplicación confusa de
decisiones. Acentuación de la apatía y el retraimiento. Modificación de las
pautas de comportamiento. Aumento de la demanda de contacto personal. Reclamo
de reafirmación de valor personal. Elevación del nivel general de ansiedad.
Necesidad de repetir la comunicación en una oportunidad ulterior.
El segundo paso del
proceso de control es un examen detallado de las prácticas individuales de
comunicación, enumeradas aquí sumariamente.
Prácticas de comunicación:
Comprender el marco de
referencia del destinatario. Crear condiciones adecuadas del intercambio de
comunicación. Reconocer que la comunicación escrita no elimina los problemas.
Evitar la evaluación y el juicio y reconocer esta tendencia en los receptores.
Considerar los obstáculos del papel, el prestigio y el estatus que se oponen a
la comunicación. Determinar la amenaza encerrada en la comunicación. Aceptar
que el lenguaje no es exacto y que las palabras tienen distintos significados
para diferentes personas. Reconocer que el comportamiento no verbal condiciona
la respuesta quizás incluso más que el propio mensaje verbal. Facilitar la
realimentación y el tomar parte en el proceso de comunicación.
1.- El rumor.
Rumor: noticia vaga u oficiosa que corre entre la gente.
Causas: Deseos ocultos Temor Incertidumbre Antipatía
Cómo controlar los rumores: Manténgase alerta. Evite la falta de
precisión. Dé explicaciones claras. Sea sincero. Informe a sus superiores.
Hable con su colaborador inmediato. Celebre reuniones con los empleados.
2.- Comunicaciones verticales.
Son las que tienen
lugar entre los distintos niveles de la escala jerárquica utilizando los
canales constituidos por la estructura organizativa. Pueden ser ascendentes o
descendentes.
Las comunicaciones
verticales descendentes constituyen el tipo de comunicación más extendido y sus
instrumentos son las órdenes, reglamentos, informaciones de carácter general
destinadas a facilitar el trabajo y la integración del empleado en el
organismo.
Mensajes de autoridad
para ser "difundidos"
Declaraciones sobre la
filosofía de la organización
Diseño de las instalaciones
Instrucciones
impartidas por la dirección
Comunicación de premios
y castigos
Leyendas y anécdotas
del personal jerárquico
Formas de reacción ante
las situaciones críticas
Formas de reclutamiento
del personal
Diseño de las
estructuras organizativas
Sistemas de información
Estilos de relación
comunicativa
Hasta aquí, las bases para lograr una comunicación eficiente, tanto
dentro como fuera de la cooperativa o mutual que representamos. En el anexo se
podrán ver las formas que adopta el proceso comunicacional en las empresas y en
la vida cotidiana.
A N E X O S:
1.- La Comunicación Formal
Una
comunicación es formal cuando se relaciona con la organización. Puede producirse de las siguientes maneras:
1. Comunicación verbal (tramo
corto)- Filtros formales
2. Comunicación escrita:
Memorandums y cartas.
Los memorandums: se utilizan para transmitir información
breve y concisa. Se aclara quien es el
receptor y el emisor. Son de circulación interna. Generalmente en una organización grande se utilizan para
enviar mensajes entre dos
diferentes áreas.
Las cartas en cambio, se utilizan para la relación
entre la organización y el medio
ambiente. Es decir, su uso se extiende de la frontera de la misma.
3. Actas e informes. Formalidades.
Los informes contienen
información estandarizada y pre - establecida.
Las actas se escriben
en reuniones, entre directivos, en un consejo, etc. Se transcribe el resultado de la reunión. Firman por los
participantes al finalizar la misma.
4. Manuales. Estos establecen
los procedimientos a llevar en la organización ante
una determinada situación. Son muy útiles cuando ingresa personal nuevo a la organización.
5. Curso de documentos =
Expediente: Es un documento que se le va adicionando
información acerca de un tema determinado, del cual se necesita el consentimiento u opinión de todas
las áreas. Cada una de estas emite su informe
para que luego se pueda tomar una decisión final.
Cultura, comunicación y organización
- No existen culturas
ni formas comunicativas originales, aisladas y únicas
- Todas son total
o parcialmente híbridos e históricos
- En la
organización es imprescindible conocer
Los valores
explícitos
Los valores
implícitos
Los héroes
organizacionales
Los
rituales
Las
ceremonias
Las redes formales de
comunicación
Las redes
informales
Esto es lo que vende
una franquicia, más que un producto o un servicio: "la cultura" organizacional
necesariamente comunicante, Ej. Mc-Donalds
Culturas comunicantes
-
Los objetivos iniciales de cualquier comunicación no están en la planificación sino en la cultura
- La cultura brinda el marco
de las estructuras comunicativas
-
La coherencia comunicativa está dada desde la cultura, la coherencia, los hábitos.
- La cultura es lo generalmente impensado, lo oculto, lo automatizado, lo incuestionable: "La gran costumbre"
- La cultura es lo generalmente impensado, lo oculto, lo automatizado, lo incuestionable: "La gran costumbre"
●●●
2.- ¿Para qué habla la institución?
Qué se debe informar a la prensa
-
Inauguración de nuevas secciones
-
Incorporación de nuevas tecnologías
-
Nuevos servicios al receptor
-
Nuevos diseños
-
Logros de audiencias
-
Distinciones diversas
-
Asambleas, nuevas autoridades de la empresa
-
Inversiones, adquisiciones
-
Cambios de denominación comercial, de logotipos
-
Reposicionamientos
-
Participación en ferias, exposiciones, stands premiados
-
Lanzamientos
-
Visitas importantes a la empresa
-
Polémicas con la competencia
-
Centros de atención al receptor
-
Conflictos gremiales
-
Aclaración o información sobre accidentes
-
Procesos judiciales, suspensión de programación
-
Concursos especiales, sorteos
-
Participación en certámenes o jurados
-
Auspicios
-
Agasajos
-
Acciones con la comunidad
-
Premios, becas, apoyos a la labor deportiva
Cómo habla la institución
Las instituciones en su
comunicación con sus públicos suelen utilizar diversas formas.
Estas formas serán
dinámicas, es decir irán variando de acuerdo al mensaje que se quiere comunicar
y/o a la evolución institucional.
La evolución de la
institución, muchas veces puede encontrarse en las frases del slogan, que
eligieron para comunicarse.
Así por ejemplo si se
analiza la evolución del BANCO RÍO se observa:
1972: Banco Río de la Plata: el primer banco
argentino que compró un banco extranjero.
1988: Un buen nombre
es lo más valioso que uno puede tener:
1997: Banco Río, más
para usted.
2005: Un mundo del
que usted puede ser parte.
Observaciones y Juicios
“Toda idea es siempre
dicha por alguien que, al emitirla, revela quién es.” (Nietzsche)
“(…) muchas veces
confundimos ambos conceptos y tenemos conversaciones y discusiones basados únicamente
en opiniones, sin detenernos en los hechos, y es muy habitual que transformemos
nuestras opiniones en un hecho y luego tomemos decisiones, accionemos o
re-accionemos, como si realmente lo fueran.
(…)
Para evaluar si un
juicio/opinión es productivo es importante reconocer por lo menos cinco
aspectos. A saber:
1. Admisión: lo que se expresa
no lo constituye en hecho. Es una opinión, muy importante para mí (quien la
emite), pero es mi opinión. Tener
esta concepción implica la idea (valor) de humildad (aunque creo firmemente en
mi opinión, reconozco que no es la única y que puede no ser la más adecuada o
válida).
2. Fundamento: dar
observaciones, ejemplos, datos en los que esa opinión se funda.
3. Estándar: ¿cuál es la
medida o supuesto desde la cual es emitido?
4. Proceso de razonamiento:
¿cómo llego a esta conclusión a partir de los datos que obtuve?
5. Objetivo: ¿qué finalidad me
mueve a emitirlo? ¿Para qué? ¿qué preocupación, deseo o incumbencia tengo?
Una manera que me
resulta práctica para internalizar estos elementos es pensar en presente,
pasado y futuro:
Mi opinión es… (presente) ¿Cuál es mi juicio?
Mi juicio lo fundamento en… (pasado) ¿Por qué lo digo?
El objetivo que me mueve (futuro) ¿Para qué lo
digo?
a emitirlo es…
Tan importante como la
fundamentación (por qué) es el para qué de mi opinión.”[6]
Cómo
procesar nuestros juicios
“(…) cuando describimos observaciones o hechos, estamos hablando del
mundo; pero cuando emitimos juicios y opiniones, estamos hablando más de nosotros
mismos, de la particular perspectiva que como observadores tenemos acerca del
mundo.
Por ejemplo:
* Mi jefe es injusto.
* El ajedrez es difícil.
(…)
¿Cómo procesar la opinión?: el
ajedrez es difícil. ¿De qué estoy hablando, cuál es el sujeto? El ajedrez.
Un primer paso para
procesar, sería (…) ‘apropiarnos’ de la opinión: Yo opino que el ajedrez es difícil. ¿Quién es ahora el sujeto?: yo.
Para muchas situaciones este primer paso sería suficiente, pero en algunas
conversaciones no genera mucho cambio ya que, como es este caso, sigo hablando
del ajedrez, más que de mí.
Un segundo paso para ir
más profundo, es buscar en aquella verdad más esencial que se halla por detrás
de la formulación. Por ejemplo, Me es
difícil aprender a jugar ajedrez. Aunque lo menciono, ya no hablo del
ajedrez, sino de mí. Está más enfocado en el sujeto que habla.
Se trataría no de definir la cosa o la cuestión, sino de mi relación con
la cosa o la cuestión.
(…)
Por ejemplo:
* Tus propuestas son tontas. (sin
procesar)
* Yo opino que tus propuestas son tontas. (1º paso desintoxicante)
* No acuerdo con tus propuestas
(o tengo una opinión diferente). (2º paso)
(…)
¿Cuál es la verdad
esencial en estas afirmaciones?, ¿cuál es el objetivo al expresarlas? ¿Es
denigrar al otro, o tomar una decisión acertada? En las dos primeras líneas
hablamos del otro, y lo hacemos desde
la descalificación. En la última, dialogamos con el otro manifestando desacuerdo, y respetuosamente invitamos al
interlocutor a escuchar nuestra opinión. El interés estará puesto en llegar a
alguna conclusión que nos guíe hacia una correcta toma de decisiones.
(…)
Encontrar la verdad
esencial por detrás del enojo y la frustración, y diseñar un nuevo diálogo con
su jefe con el fin de generar una respuesta diferente.
Sos un ingrato (o injusto).
Yo pienso que sos un ingrato. Sería
un primer paso, pero acordemos que
mucho no ayudaría.
¿Cuál es su emoción más profunda?: dolor.
¿Cuál su necesidad?: feedback, motivación, reconocimiento.
Me siento dolido, o molesto (y querría conversarlo con vos).”[7]
Bibliografía
recomendada
Arras,
Ana María: Comunicación organizacional, Ed. UACH,
1990.
Díaz
Bordenave, Juan E.: Comunicación y sociedad, 1985.
Diccionario
Enciclopédico Espasa Ilustrado
Pérez,
Rafael A.: Estrategias de comunicación, Ed. Ariel,
2001
Trejo,
Laura: Comunicación en la empresa, Apunte, México, 2006
Watzlawick, Paul:
¿Es real la realidad?, Ed.
Herder, Barcelona, 2003
Wolk, Leonardo: Coatching
- El arte de soplar las brasas, Ed. Gran Aldea Editores, Buenos Aires,
2003.
Capítulo II
Comunicaciones Sectoriales
El escritor portugués José Saramago
decía en un diálogo periodístico que (...) “todos terminamos siendo un número,
sin tener nombre. El ser humano termina sin tener importancia, cada vez más
influimos menos y perdemos nuestro nombre a favor de la tarjeta de crédito.
Pero no nos damos cuenta que la pérdida del nombre es la pérdida de la
identidad y de no poder reconocerse en el otro.”[8]
El hombre, en su afán de comunicarse,
dominó el aire, la piedra, la madera, los metales, el cuero, el papel, la
electricidad y el silicio. Usó la palabra y el gesto; la escritura y el dibujo;
el celuloide, la cinta magnética y la electrónica. Un gran esfuerzo, en verdad,
para tratar de enviar mensajes, de decir sus verdades y de expresar sus
sentimientos.
Hoy nos encontramos rodeados de una
gran variedad de soportes comunicacionales y de mensajes guardados en esos
soportes, pero el hombre actual tiene la angustia de la incomunicación. Una
verdadera paradoja.
Analizando exclusivamente el fenómeno
de incomunicación dentro de una empresa cooperativa podemos llegar a comprender
la falta de sentimiento de pertenencia de los socios con su propia
organización, a la que se asoció con el objetivo de obtener algún servicio que
le era imprescindible. No sentirse partícipe, miembro con plenos derechos para
actuar en la entidad y crecer junto a ella, tiene como resultado inevitable el
distanciamiento del socio y su falta de operatoria con su organización. Este
fenómeno se presenta, también, en las cooperativas de trabajo a través de la
baja productividad y de los conflictos constantes dentro del grupo que muchas
veces se procuran solucionar con cambios de roles, con lo cual se pierde
eficiencia en la gestión empresaria,
Los consejeros y funcionarios, lo
mismo que los síndicos (que son quienes deberían ejercer su función de nexo
entre los asociados y la conducción), creen que se están comunicando con los
asociados por el mero hecho de hacer circulares, boletines, periódicos o algún
programa de radio o televisión. Son muchos los medios que se utilizan sin
resultados verificables.
El proceso comunicacional debe
realizarse con posterioridad de una evaluación de la situación por la que está
pasando la comunicación dentro de la cooperativa y de haberse fijado algunos
objetivos a lograr, tanto entre los asociados como así también entre el
personal de la organización. Sin análisis previo ni objetivos, los mensajes que
se elaboren carecerán de sentido y no serán captados por sus potenciales
destinatarios.
Interrogantes
¿La utilización de los medios masivos
de comunicación contribuyen a eliminar la incomunicación? ¿Había mayor
comunicación cuando las vinculaciones personales eran “cara a cara” y más
frecuentes?
Creemos que por el hecho de utilizar los medios
masivos no se mejorará la comunicación y que es necesario, antes de recurrir a
ellos, definir lo mejor posible los objetivos que se esperan obtener, la
política de comunicación sobre la base al público destinatario y su dispersión
geográfica, como también la oportunidad en que se deben dar los mensajes.
¿Afirmación apocalíptica o
descripción de nuestra vida actual? Cualquiera que fuera la intención del
portugués, nos encontramos frente a un mensaje que no es posible dejar pasar
con indiferencia, máxime si nos interesan los temas del hombre y de la
sociedad. Por esta misma razón es que rescatamos ese pensamiento para
interrogarnos qué es lo que está pasando dentro de las cooperativas respecto a
la identidad de sus asociados y la intercomunicación entre ellos que debería
ser la base de la administración democrática que sustentas esas organizaciones.
Uno de los problemas que hemos
detectado desde hace tiempo y que se encuentra enraizado en las cooperativas es
el de la incomunicación entre consejeros y funcionarios con los asociados y de
éstos entre sí. Pareciera que comunicarse es algo difícil de alcanzar y que
ninguna de las partes involucradas sabe realmente porque sucede la
incomunicación. Lo frecuente es poner el problema en la indiferencia del otro
y, de esa manera, nos quedamos liberados de toda responsabilidad.
Conviene recordar que la comunicación
se produce cuando, por lo menos entre dos personas o grupos, uno emite un
mensaje y el otro lo recibe y acusa recibo de su recepción, ya sea en un
diálogo, una comunicación posterior o en cambios de actitudes. Si el emisor de
un mensaje no percibe alguna de esas señales en el destinatario del mismo, no
podrá saber si cumplió con su objetivo de comunicación. Aún la crítica, la
protesta o los signos de acatamiento de los destinatarios o de otros receptores
ocasionales o no deseados, sirven para saber si el mensaje fue dado eficazmente
y si alguien lo recibió.
Angustia
El hombre, cuando comenzó a dominar
los elementos de la naturaleza, los utilizó para distintos fines: mejores
condiciones de vida, el ocio, la consolidación de las familias, la formación de
las naciones, la guerra, el ordenamiento de las costumbres, del poder y los
derechos. Para todo ello necesito echar mano a la comunicación: el bando, la
ley, el teatro, la poesía, los cuentos, los periódicos.
La comunicación puede estar destinada
a divulgar hechos políticos, culturales, sociales, económicos, científicos -que
generalmente tiene un carácter pasivo- o
a descubrir, desocultar, que es lo mismo que decir la verdad, y a favorecer la
práctica de la libertad, estrechamente vinculada a la democracia –que por sus
resultados movilizadores podemos considerarla comunicación activa–.
Porque, como bien lo señala Cirigliano,
“los medios de comunicación pueden efectivamente reducir la libertad por tanto
incomunicar. Pero pueden, efectivamente, incrementar la libertad. No debe
olvidarse que siempre tienen carácter de instrumentos. Por lo tanto sirven a
fines. Y los fines los ponen los hombres. (Cuando no los logran poner son
esclavos, en suma, incomunicados). De aquí que el problema es: ¿cómo los uso?,
¿qué hago con ellos?” [9]
La voluntad de comunicar los actos
cooperativos debería estar siempre presente en la gestión de esas
organizaciones para hacer real el concepto de que son asociaciones de personas
en las que lo primero es el socio en cuanto persona solidaria y no en cuanto a
su patrimonio.
La comunicación en las cooperativas
excede el marco informativo sobre la gestión económica para relacionarse con el
proceso educativo que debería estar siempre presente en la preocupación de
dirigentes y funcionarios. Una educación concebida para que los socios y
empleados crezcan espiritualmente y adquieran habilidades científicas y tecnológicas
que les permitan ser más eficientes en sus trabajos y empresas.
El
desconocimiento de las causas que provocaban
los fenómenos naturales, sobre el origen de su propio ser y acerca de
por qué había que morir y qué había después de la muerte provocaba angustia a nuestros primitivos antepasados.
En la actualidad, el hombre ha encontrado respuestas para explicar todos los
problemas de la naturaleza, de los secretos de la vida y de la muerte y está en
condiciones de crear vida en los laboratorios clonando plantas, animales y
personas, Todo ese poder de comprensión y de acción alcanzado a través de
complejos procesos masivos de comunicación no le ha quitado la angustia de
sentirse solo aunque esté rodeado de muchas otras personas porque quizás no se
ha podido comunicarse consigo mismo.
Lo
que se espera del periodista
La función del
periodista es mantener informada a la población a la que se dirige. Si esa
función la cumple con profesionalidad, es decir, si transmite hechos veraces,
comprobados en distintas fuentes, y los pone a disposición del público con
estilo respetuoso tanto para las partes involucradas en la información cuanto
para los destinatarios de la misma, el periodista es creído y logrará el
respeto y hasta la admiración de todos.
El público desconfía muy pronto de
las informaciones, comentarios y notas en las cuales se sobrecargan los hechos,
se los reitera y se los analiza solamente desde un punto de vista con la
pretensión de que al forzar el mensaje el destinatario del mismo crea inocentemente
en lo que está recibiendo.
Hace un tiempo se publicó un libro
compilado por Rosendo Fraga titulado “Autopercepción del Periodismo en la
Argentina”[10]
en el cual cuatro analistas estudian y desmenuzan los resultados de una
encuesta realizada entre periodistas, y tres segmentos de líderes de opinión:
empresarios, políticos y jueces.
Credibilidad
Una de las preguntas estaba referida
a la credibilidad que se le adjudica a los medios de comunicación. El 60 por
ciento de los consultados otorgan una credibilidad “media” a los medios de
comunicación, inclusive los propios periodistas, que son los que elaboran la
información.
Características ideales
En otra parte de ese trabajo se
preguntaba acerca de cuáles son las características ideales de un buen periodista.
Aquí cabe detenerse en la respuesta de cada segmento consultado:
El
29% de los periodistas privilegian la capacidad de análisis y un 26% ponen en
primer término la libertad para escribir.
El
45% de los empresarios quisieran una buena formación para los periodistas,
mientras que el 34% del mismo segmento da mayor importancia a la capacidad de
análisis.
Entre
los políticos prevaleció la buena formación del periodista (41%) y en segundo
lugar ubicaron la libertad para escribir (24%).
Por
su parte el 43% de los jueces opinaron que para ellos lo más importante es que
los periodistas tengan capacidad de análisis y buena información propia.
De la encuesta surge que los mismos
periodistas y los líderes de opinión, salvo el caso de los empresarios, no se
preocupan por la buena formación del periodista:
El
18% de los periodistas se preocupan por la buena formación, mucho menos que los
líderes de opinión, que en este tema aportan un 35%
Ética
Acerca de si los periodistas se
manejan con ética en su profesión las respuestas fueron:
El
74% de los empresarios, el 72% de los políticos, el 64% de los periodistas y el
53% de los jueces creen que actúan “con algo de ética”.
Ese estudio sobre los profesionales
de la información es sumamente interesante y lo he citado para reforzar la
tesis que quiero exponer en esta conferencia: los periodistas sectoriales se
desenvuelven en un medio hostil, poco creíble y contradictorio.
Resulta hostil porque la información
que se suministra muchas veces no se compadece con la realidad general del
sector en su relación con la economía, la política y las normas jurídicas del
país o de otros países en los cuales se tienen intereses específicos.
Podemos ver, en muchas publicaciones
sectoriales, que cuando las medidas gubernamentales son propicias al sector,
todo anda bien en el país, mientras que cuando aparece una normativa que afecta
de alguna manera al sector, el país hace agua y se hunde.
El periodista, que naturalmente debe
estar informado de lo que ocurre: dice Carolina Barrios, una de las analistas
de la obra citada, que el periodista comienza el día de trabajo informándose:
lee dos o tres diarios nacionales en su casa para chequear las noticias y
conocer las distintas opiniones y mira los noticiosos nacionales e internacionales
que recibe por cable. De esa manera genera su información propia. Esa
información muchas veces no es la misma que recibe en la empresa sectorial en
la que trabaja y debe forzar el mensaje, forzándose él mismo previamente para
dar satisfacción a las directivas sectoriales.
Ese juego de intereses contrapuestos
(lo que el periodista tiene como información propia y la intencionalidad
sectorial) hacen que muchas veces las informaciones que elabora el periodista
sectorial no sean creíbles, y aquí estamos en el segundo problema de mi tesis:
el de la credibilidad.
Recordemos los resultados de la
encuesta acerca de la credibilidad de los periodistas: el 60% de todos los
consultados, incluidos los propios periodistas, otorgan una credibilidad media
a la labor periodística, mientras que solamente el 22% de los periodistas y el
11% de los líderes de opinión le adjudican una alta credibilidad.
Creo que esa baja credibilidad en la
información periodística que tienen los líderes de opinión tiene su origen,
precisamente, en lo que estoy señalando: son los mismos líderes de opinión –
políticos, empresarios, jueces - los que generan las situaciones de
incredulidad.
Por último, cuando se fuerza la
realidad y se elabora el mensaje, es muy difícil escaparse de la contradicción.
Esa contradicción comienza en el mismo profesional como resultado de su estado
de ánimo y no puede, muchas veces ser
disimulado en la realización de la nota. El oficio y las prevenciones naturales
que tenemos cuando damos el mensaje, hacen que en el mismo no sean visibles esa
contradicciones entre lo que se dice y la realidad conocida.
Solamente los periodistas que
trabajan sobre la base de las contradicciones y el escándalo son los que “dan
prensa” a los dirigentes contradictorios con la finalidad de generar
enfrentamientos.
El periodista sectorial, por lo
general, no tiene relación de dependencia con empresas o asociaciones del
sector. Es un profesional que tiene como remuneración el producto de la venta
de espacios de publicidad del medio que elabora.
Aquí la contradicción de los
dirigentes se puede transformar en algo patético: necesitan el medio sectorial,
también quieren el servicio de prensa que los haga aparecer en los medios no
sectoriales, quieren verse fotografiados en el periódico o revista, escuchar
las grabaciones de las audiciones de radio en que participaron o el video tape
de los programas de televisión en que se presentan, pero se resisten a pagar
espacios publicitarios o a aportar para el sostenimiento del medio.
Ese hecho se agrava cuando le niegan
al periodista el apoyo institucional para que puedan vender espacios
publicitarios a las empresas proveedoras o clientes del sector.
El periodista sectorial se ve
maniatado por esa contradicción dirigencial. La falta de recursos económicos da
por resultado la producción de medios pobres por no poder contar con un equipo
de profesionales expertos ni acceder a la tecnología moderna disponible para
cada soporte.
Siempre la imagen de los sectores
estuvo relacionada con la imagen de los medios de difusión. Actualmente, si se
quiere llegar al público objetivo se tendrá que disponer de medios atractivos y
creíbles. Atractivos, porque hay en el mercado mucha competencia informativa y
creíbles porque el público tiene la posibilidad de confrontar y constatar los
mensajes que recibe.
El medio sectorial independiente
Otro capítulo del drama es la prensa
sectorial independiente.
Existe una conducta corporativa en
los sectores que no tolera la opinión del periodista sectorial independiente,
ese que decidió fundar un medio con sus propios recursos pero que también, para
subsistir, necesita en primer término
del apoyo publicitario de las empresas del sector.
La existencia del periodista
independiente es una penuria porque aparte de no tener el apoyo publicitario es
permanentemente cuestionado, criticado y hasta rechazado porque, a veces, no
dice lo que el sector quiere escuchar.
Los dirigentes sectoriales siempre
están dispuestos a hacer críticas a los funcionarios públicos que atienden las
cuestiones del sector. Pareciera que para demostrar a sus asociados que se
preocupan por ellos tienen que apuntar y disparar permanentemente contra los
funcionarios. Por su parte éstos critican a aquellos poniendo de relieve
algunas de sus carencias de gestión, con la finalidad de justificarse por su
propia inoperancia.
Ese aparente enfrentamiento entre
funcionarios y dirigentes se acaba en el momento en que aparece el periodista
sectorial independiente. Ese es el enemigo común y ambos grupos se alían para
enfrentarlo.
Funcionarios públicos y dirigentes
sectoriales consideran al periodista independiente que critica sus actos como
si fuera la oveja descarriada del rebaño, quizás por los largos años de censura
y falta de libertad de pensamiento en que estuvimos viviendo o porque así es la
naturaleza humana.
Creo que ese error debe corregirse si
la dirigencia y los funcionarios verdaderamente quieren tener un sector
empresario fortalecido, que al tiempo de realizar su autocrítica también puedan
mostrar sus triunfos. Lo contrario desemboca, irremediablemente, en la
debilidad del sector al quitarle el incentivo de la lucha. Ya lo hemos visto en
nuestra propia sociedad cuando hubo que competir con el mundo y no estábamos
preparados para ello porque durante años nos estuvimos lamiendo las llagas,
agravando la herida.
El periodista sectorial independiente
también es un hombre del sector. Es crítico porque por su formación puede
analizar cada situación desde una posición más abarcadora que le permite
reflexionar desprejuiciadamente, desde un estado de inocencia. Cuando sus notas
molestan a los dirigentes sectoriales es que éstos se creen infalibles en sus
decisiones y en sus actos; el buen dirigente debe buscar las opiniones de los
comunicadores sociales y de las comunidades en las que actúan para estar en condiciones de brindarles
mejores servicios a las personas que se vinculan directa o indirectamente con
su institución.
Bibliografía
recomendada
Cebrián,
Juan Luis: ¿Qué pasa en el mundo?Los medios de
información de masas; Aula abierta Salvat, Barcelona 1981.
Fraga,
Rosendo (compilador): Autopercepción del Periodismo en la Argentina, Editorial
de Belbrano, Buenos Aires, 1997.
Sherwood,
Hugh C.: La entrevista; A.T.E. Barcelona, 1976.
Capítulo
III
Marketing para medios de comunicación
¿Qué es el mercado?
El
mercado es el lugar al cual concurren unas personas que están interesadas en
adquirir un producto o servicio para satisfacer sus necesidades (consumidores /
usuarios) y otras personas que están interesadas en vender los bienes que han
producido o los servicios que están en condiciones de prestar (productores).
En
el mercado se hacen negocios, los cuales pueden, o no, perseguir el lucro
personal que cualquiera de las dos partes que negocian: los productores tratando
de vender al mayor precio posible y los consumidores tratando de pagar el menor
precio posible.
El mercado de las
radioemisoras
Los
consumidores / usuarios de los productos / servicios que brindan las
radioemisoras por lo general demandan información,
entretenimientos y servicios. Las radios ofertan en el mercado un producto
llamado programación mediante la cual procuran satisfacer las tres demandas
de sus oyentes.
Una
de las características del mercado de las radioemisoras es que sus productos no
pueden verse, tampoco es frecuente que los proveedores y consumidores se
conozcan entre sí ya que no existen transacciones comerciales entre la radio (oferente) y el oyente (consumidor).
Otra
característica es que quien sustenta económicamente a la radio es un tercero (anunciante) que a su vez quiere vender
sus productos y servicios publicitando en la radio. La radioemisora se convierte, entonces, en un
intermediario entre dos grupos de interés que son los que en verdad participan
activamente en el mercado.

Marketing
Algunos
prefieren utilizar el término “mercadeo” o “comercialización” por cuestiones
ideológicas. Prefiero usar la palabra inglesa que tiene un significado más
amplio y conocido mundialmente.
“Marketing es el proceso de planeamiento y ejecución de la concepción, precio, promoción y distribución de
ideas, productos y servicios para crear
intercambios que satisfagan los objetivos de individuos y organizaciones.”
Tal la definición dada por la American Marketing Association.
En
la misma puede observase que se hace referencia a los servicios y,
consiguientemente es posible y necesario que los prestadores de servicios
utilicen las técnicas del marketing para alcanzar sus objetivos.
Los
servicios son actividades intangibles. No se pueden tocar ni almacenar y la
satisfacción que nos brindan es momentánea ya que no se repite de la misma
manera a través del tiempo y resulta difícil realizar un verdadero control de
calidad del producto porque el mismo se basa generalmente en opiniones
subjetivas de cada una de las personas que lo reciben.
De
ahí que el marketing de servicios tenga particularidades propias que lo hacen
sumamente peculiar para cada uno de los servicios que existen. La radiodifusión es un servicio sumamente
particular que requiere técnicas de marketing especiales.
Segmentación del
mercado
Para
saber quiénes están presentes en el mercado es necesario hacer un estudio de mercado. El primer paso a dar
es tratar de agrupar a todos los consumidores (oyentes) y a todos los
productores (anunciantes) que están en el mercado global, siguiendo
determinados parámetros comunes, como, por ejemplo, radicación geográfica,
poder adquisitivo, edad, sexo, nivel educativo, actividades laborales
(empleados, obreros, directivos, trabajadores autónomos, jubilados) o
deportistas (automovilismo, fútbol, tenis) actividad empresaria (agropecuaria,
industrial, comercial), dimensión de las empresas (pequeñas, medianas,
grandes).
De esa manera resultará más fácil conocer las características
y necesidades de los oferentes y demandantes de bienes y servicios. Contando
con esta información será posible diseñar la política y estrategia comercial de
la emisora.
Mercado objetivo
Cada
empresa tiene determinadas fortalezas que están sustentadas en una determinada
gama de condiciones intrínsecas: fortaleza económica, capacidad de innovación,
personal capacitado, calidad de sus productos y servicios, atención post-venta,
diversidad de productos (programación). Esas fortalezas le permitirán a la
radioemisora afrontar ciertos desafíos que le presentarán sus competidores.
Cada
emisora debe seleccionar su propio mercado objetivo según su propia misión y
visión. Sus mensajes no podrán satisfacer todas las expectativas de sus
potenciales oyentes pero sí podrá llegar a una amplia gama de ellos contando
con la información que le suministró el estudio de mercado.
Aún
las corporaciones que tienen objetivos muy amplios, como por ejemplo las
dedicadas a la ayuda social, pueden llegar con su emisora radial a todo el
público que desearían porque éste tiene determinados tiempos para escuchar la
radio o sus propios intereses específicos, por lo cual la programación de la
emisora se tiene que realizar, también segmentando los contenidos. Si sabemos
que todos los habitantes de la ciudad en que transmiten no escucharán
permanentemente la programación ofrecida, tendrán que optar por ciertos
mercados objetivos y en determinadas horas del día.
Al
mismo tiempo tendrán que preparar una política de crecimiento que les permita
influenciar paulatinamente en otros segmentos del público compitiendo de manera
más efectiva con otras radioemisoras.
El punto de encuentro
de las necesidades de los usuarios / consumidores y de los empresarios
Hacer
marketing consiste en hacer algo más que publicitar bienes y servicios porque
abarca la realización de estudios profundos de la realidad social, económica y
cultural del mercado global y del mercado objetivo particular para que se
puedan trazar las coordenadas y determinar el punto de encuentro de los
oferentes (vendedores) y de los demandantes (compradores).
Las
radioemisoras tienen una complejidad adicional a las que habitualmente se
pueden encontrar en otras empresas de bienes y servicios porque deben
intercalar su propia coordenada y establecer el lugar en que concurren sus
propios intereses, los de los anunciantes y el de los potenciales oyentes.
Cada
uno de esos tres grandes actores tiene sus propios intereses y, a su vez, las
personas que integran cada grupo tiene intereses particulares diferentes en el
transcurso del día. Por esa razón es necesario que las radioemisoras
corporativas, integradas por personas diferentes tengan bien definidos los
objetivos de la corporación antes de avanzar sobre los otros sectores. También
tendrán que conocer claramente cuáles son sus fortalezas y debilidades y qué
amenazas y oportunidades podrán encontrar en el mercado de la radiodifusión.
Por ejemplo, el cambio de la ley de medios de comunicación masiva para algunas
radioemisoras les podrá ser favorable, mientras que para otras podría llegar a
serles ruinosa.
El producto / servicio
de las radioemisoras
El
producto que ofrecen las radioemisoras es su programación. Al preparar la programación se deberá tener tanto
cuidado como el que pone el productor agropecuario y el industrial en cada una
de sus etapas productivas y en la presentación de sus productos en el mercado.
La calidad final de un producto es
mucho más que la suma de las calidades alcanzada en cada etapa productiva
anterior. Si hubo un descuido o una falla en el diseño o en la realización, el
producto final saldrá fallado y no habrá cosmética que pueda corregir el
problema. Algo similar ocurre con la programación de las radioemisoras.
Aquellas que tienen éxito, que son las más escuchadas, son las que han conocido
previamente el mercado de avisadores y el de oyentes.
La
habilidad de la radio consistirá en poder satisfacer las necesidades de esos
sectores sin desviarse de sus propios objetivos y de sus metas. El análisis de
cualquiera de las radioemisoras nos permitirá verificar que todas tienen una
grilla de programación que se cumple puntualmente, salvo casos de excepción
como podría ser la conexión con la red nacional de información o algún
acontecimiento extraordinario.
También
las radios ofrecen servicios. Unos
están inclusos en la misma programación (información. Música, transmisión de
torneos deportivos) pero otros son intrínsecamente servicios que tienen que ser
ofrecidos de manera especial: farmacias de turno, llegadas y partidas de
ómnibus de larga distancia, horarios de celebración de los cultos religiosos,
requerimientos solidarios. Hasta no hace muchos años un servicio de las radios
del interior, principalmente de pequeños pueblos era la mensajería rural que
utilizaban los pobladores para avisar su llegada a la chacra, informar que
llegó algún producto que se había solicitado o agradecer a los vecinos haber
contribuido a solucionar un problema. Actualmente ese servicio es poco
frecuente debido a la utilización de teléfonos celulares. Estos servicios, para
llegar a ser efectivos, deben emitirse en una misma franja horaria todos los
días porque así los oyentes potencialmente interesados se hacen un tiempo para
informarse.
Cada
producto y servicio puede tener un auspiciante comercial para afrontar los
costos de la emisora. Es habitual que empresas proveedoras de insumos
agropecuarios auspicien la información sobre el precio de los mercados
agropecuarios.
La imagen
corporativa
Entendemos por corporación
un grupo de personas o empresas que están unidas por un mismo interés. Ese
interés puede ser económico, social, asistencial, político, cultural,
confesional.
La imagen de una persona, empresa o corporación es el conjunto de
símbolos que el propio interesado procura resaltar o lo que le atribuyen
terceras personas. Todos nos esforzamos en brindar a la sociedad en la que
actuamos una determinada imagen de nosotros mismos. Las personas queremos
mostrarnos con una imagen de buen padre, buen cónyuge, buen hijo, buen amigo,
buen empleado, buen dirigente, buen profesional y, además, que somos cultos,
trabajadores, responsables, confiables, comprensivos, solidarios.
Empresas y corporaciones
también se preocupan para que su imagen sea positiva en la sociedad:
interesados en el medio ambiente, en los intereses nacionales, en el
sostenimiento de la cultura, en la calidad de sus productos y servicios, en
asistir solidariamente a hospitales, escuelas o en caso de catástrofe.
Es frecuente que por más
esfuerzo que hagan las personas o las empresas para proyectar una imagen
aceptable en la sociedad no puede lograr ese objetivo porque la sociedad tiene
prejuicios en contra de esas personas o empresas. Por ello, el trabajo que se
realice sobre la proyección de la imagen resulta sumamente delicado. En épocas
de elecciones podemos ver a políticos esforzándose en mostrarse humildes,
dialoguistas, campechanos, bailarines o deportistas pero no consiguen modificar
el preconcepto que la sociedad en general o grupos tienen sobre ellos. El marketing político no siempre resulta
exitoso porque es difícil que en el poco tiempo que dura la campaña electoral
los candidatos reviertan la imagen que el público tiene sobre ellos.
Muchas empresas tienen en
su contra el preconcepto de la sociedad y así, por más que realicen donaciones
a instituciones culturales o asistenciales, el público que recibe el mensaje
pensará que están mostrando una imagen falsa y que realmente poco les importa a
sus directivos la salud de las personas o el cuidado del medio ambiente. Hay,
empero, algunas personas que logran tener una imagen positiva naturalmente
transmitida desde el mismo principio de su aparición ante la sociedad.
Crear y sostener una
imagen de un medio de comunicación es por demás difícil y principalmente cuando
se trata de una radioemisora. Hay gente que nunca leerá un diario de contenido
económico, ni escuchará jamás una emisora de música de rock a pesar de que en
esos medios se incluyan noticias generales. Hay personas que se acostumbraron a
leer un diario desde su juventud y no cambian de medio; también las hay que
tienen clavado en el dial de su radio una determinada radio durante todo el día
y no buscan otra emisora. Esto lo podemos comprobar cuando llaman a algún
programa de la radio y manifiestan que desde que se despiertan y hasta que se
acuestan escuchan los programas de esa sola emisora.
Por lo que vengo diciendo,
elaborar una imagen personal o institucional resulta un trabajo de ingeniería
comunicacional cuyo objetivo es distinguir a esa persona o empresa de las demás
y poder sostenerla en el tiempo; ello se puede lograr si se va estableciendo
una relación de proyección-respuesta entre la persona/empresa y el sector del
público elegido, por ejemplo los clientes de la empresa o los oyentes de un
radio.
Es necesario que resalte
que las radioemisoras padecen los preconceptos de público. Por ejemplo, sobre
una radio católica muchos pensarán que durante todo el día transmitirán misas o
sermones y que una radio del sector cooperativo tendrá una programación moralista
y aburrida. Las radios asociadas a ARCA[11],
por ejemplo, tienen la particularidad de depender de la Iglesia Católica,
y por más que la mayoría del pueblo argentino profese esa fe, son pocos los que
quieran escuchar hablar de su culto fuera de la iglesia. Los potenciales
anunciantes de esas radios pueden sentirse cohibidos de publicitar en ellas por
temor a que potenciales clientes no católicos dejen de comprar en sus negocios.
Una radio perteneciente a una cooperativa o mutual, si se programa sobre la base
de la difusión de su doctrina, en la cual se combate el lucro empresario
también tendrá dificultades para tener anunciantes de los sectores lucrativos.
Elaborar una imagen en
este tipo de radioemisoras sectoriales será una tarea muy desafiante y delicada.
Solamente si se parte de objetivos claros, de una buena segmentación del
mercado y de una estrategia comunicacional, será posible definir la
programación que contribuya a desarrollar y mantener la imagen de la
radioemisora.
El valor de
los intangibles
El conjunto de productos y
servicios entra en el proceso económico. “Todos los productos son materiales si se considera el medio por
el cual se manifiestan y todos son inmateriales
si se considera el efecto que están destinados a producir”, dijo Wilfredo
Pareto en su “Manual de Economía Política” y citado por Adolfo Ruiz en su obra
“Marketing de Servicios”.
Así, entonces, las máquinas, los fideos, los
pantalones o las casas son productos y el valor de los mismos está relacionado
directamente con la cantidad de horas de trabajo de las personas que
participaron en su elaboración. Los beneficios obtenidos por el trabajo de
otras personas utilizando maquinarias, insumos o ideas, son servicios. Los
servicios entran en la categoría de los bienes intangibles y su valor está
justipreciado por la calidad de satisfacción que cada uno de nosotros podamos
encontrar en ellos y no en la cantidad y calidad de los materiales, porque la
satisfacción es algo personal, propia de cada individuo: lo que para mí es satisfactorio,
placentero, puede ser doloroso, molesto, para otras personas.
Por ejemplo: una pulsera
con diseño exclusivo, construida en oro y platino tendrá un precio acorde con
la originalidad del orfebre y de los materiales utilizados. Ese mismo diseño de
pulsera realizado con aluminio y de manera industrial, tendrá un precio
considerablemente menor. Pero para el comprador que busca la satisfacción de
lucir un adorno diferente, bello en su diseño, el valor que le otorgue a esa
pieza podrá ser muy similar a la satisfacción del comprador que compró la pieza
original.
Los servicios, además de
ser bienes intangibles, tienen una gran carga de atributos subjetivos que les
incorporan los mismos usuarios. En cambio, los productos que se ofrecen en el
mercado tienen una gran cantidad de atributos intangibles que son dados por los
mismos productores como, por ejemplo, el packaging, el servicio post venta, la
marca y el público elegido como destinatario principal.
El servicio de radio es un
bien intangible; tiene que atraer a potenciales oyentes y retenerlos mediante
la utilización de técnicas de comunicación, lenguaje y temas que caractericen a
cada producto (programa) a través de la calidad profesional de los directores,
periodistas, locutores, operadores, musicalizadores, de manera tal que los
oyentes puedan distinguir fácilmente a la radioemisora sin necesidad de mirar
el dial.
La marca
La marca es el nombre de
la empresa y de sus productos. A veces las empresas lanzan sus productos con
nombres de fantasía diferentes a los del ente social. Cada emisora tiene una
marca, un nombre y una ubicación en el dial que responden a exigencias legales,
pero cada uno de sus programas tienen nombres diferentes porque son diferentes
productos. Pero el tema no se agota solamente en que un programa tenga nombre
propio; deberá ser reconocido y aceptado por los oyentes por sus
características particulares: horario, separadores musicales, voz del locutor
que presenta el programa, tono del mismo, entre otros aspectos a tener en
cuenta.
La emisión de un programa
de radio debe apelar a la imaginación del oyente. En una transmisión televisiva
el espectador ve y escucha: todo está ahí presente y no tiene nada que
imaginar. Con la radio solamente escucha y debe realizar un esfuerzo de imaginación
para darle una imagen a quien le está hablando.
En un producto la marca
puede leerse o interpretarse mediante ciertos signos: el logotipo de la
empresa. Un automóvil Renault se lo reconoce por el rombo; un Mercedes Benz por
la estrella de tres puntas; Adidas por las tres tiras y McDonalds por sus dos
arcos. Tan importante es la marca que todas están registradas para preservar la
imagen de la empresa. Por otra parte, la marca tiene un estrecho vínculo con el
trabajo de posicionamiento del producto/servicio en el mercado.
Para posicionarse hay que
elegir el segmento del mercado al cual dirigiremos nuestra acción de venta. Una
vez determinado el segmento se deberá tener en cuenta que los consumidores
potenciales que lo integran son personas que, además de ese algo general que
las ubica en el segmento, tienen diferentes roles y estatus en la sociedad. Por
eso la subjetividad de los consumidores no es estática sino sumamente dinámica.
La
publicidad como herramienta de marketing
Publicitar es comunicar.
Es hacer público un hecho, un producto, un servicio. Publicita el dueño de la
zapatería, el corredor de cereales, el médico, el contador, el supermercado, la
fábrica de heladeras.
¿Las radioemisoras hacen
publicidad? Hasta hace poco tiempo prácticamente no aparecían avisos en
diarios, revistas o en la vía pública porque no eran muchas las emisoras
existentes y cada una tenía su público en una segmentación podríamos decir
espontánea del mercado de oyentes. Actualmente, con la gran cantidad de
emisoras de amplitud modulada y de frecuencia modulada, podemos ver en otros
medios no radiales los anuncios de programas de radio y en la radio se escucha
la publicidad de programas de televisión o la recomendación de que se lea tal o
cual periódico. Hay una retroalimentación de los distintos programas entre los
mismos medios porque se ha conocido que los lectores, oyentes y
teleespectadores necesitan estar informados sobre la existencia de otras
alternativas de información y entretenimiento.
De esa manera se gana mayor público y cuanto más público tenga una radio
o un diario, mayor será el interés de los anunciantes para estar presentes en
esos medios porque ese público será el potencial consumidor de sus productos y
servicios.
De nada vale tener el
mejor producto o servicio, haber segmentado el mercado, tener una marca, si no
se lo publicita, si no se los hace conocer a los posibles compradores/usuarios
y si no se estimula en ellos la necesidad de adquirirlos.
Un plan de marketing
estratégico tendrá éxito si se apoya en una campaña publicitaria que llegue a
los segmentos de mercado objetivo. Pero ocurre, lamentablemente que algunas
empresas medianas y pequeñas invierten en hacer diagnósticos del mercado y se
quedan sin recursos para aplicar en publicidad o en corregir sus defectos o sus
conductas. Por otra parte, la publicidad debe pensarse cuidadosamente porque si
el mensaje no es el adecuado puede volverse en contra. Si una radioemisora
desea difundir sus programas deberá analizar qué mensajes se expresan en cada uno
de ellos porque puede darse el caso de que esos mensajes se contradigan con la
filosofía de la misma emisora. Las radioemisoras corporativas que dependan de
alguna confesión religiosa, de una cámara empresaria, de los sectores
cooperativo o mutualista, no pueden tener una programación que vaya en contra
de sus respectivos principios y sus publicidades tendrán que estar en
consonancia con los mismos.
Producción
radial y comercialización
No hay emisión radial que
pueda satisfacer durante todo el tiempo de transmisión las necesidades de la
audiencia, aunque pueden encontrarse casos aislados de gente que tienen la
emisora “clavada” en el dial de su radio. El público cambia de emisora en el
transcurso del día por distintas circunstancias e intereses específicos, y por
ello es necesario ofrecer productos diferentes para que el público pueda
permanecer el mayor tiempo sintonizando nuestra emisora. Desde hace un tiempo
algunas emisoras incorporaron la modalidad de dar continuidad a dos programas
diferentes haciendo participar a los conductores del nuevo programa en los
últimos minutos del que termina tocando algún tema que luego será desarrollado
o realizando comentarios festivos entre los que se van y los que llegan. De esa
manera el público ya queda “enganchado” en la programación.
Los programas de radio
deben contar con auspiciantes comerciales y estos anunciantes deberán ser
seleccionados por los productores teniendo en cuenta el segmento de oyentes
seleccionado. Es necesario tener en cuenta que preferentemente se debe trabajar
con la media del segmento objetivo. Por ejemplo, si se eligió una población de
varones y mujeres de entre los 20 y 40 años que trabajan como empleados y
funcionarios de bancos, grandes comercios y reparticiones públicas, no todos tendrán
la misma manera de pensar o de actuar, pero sí la mayoría. A esa mayoría deberá
esta dirigida gran parte de la programación y, consecuentemente, la publicidad
comercial. Podemos apreciar que los productos tangibles que llegan al mercado
van cambiando periódicamente su presentación o sus atributos específicos.
Piénsese en la cantidad de diferentes opciones que ofrecen los fabricantes de
pasta dental: con clorofila, calcio, flúor, etc., o de la leche: con vitaminas,
calcio, descremada, entera, fluida, en polvo. Ello es consecuencia de que se ha
comprobado que el público se aburre de consumir siempre lo mismo y busca
alternativas. Lo mismo ocurre con los intangibles, como es la emisión radial;
el público se cansa de escuchar los mismos programas, las mismas voces. Los
productores radiales tienen que estar alertas en sus mediciones de audiencia
para introducir los cambios necesarios y retener la audiencia.
En resumen, los directores
de radioemisoras necesitan recurrir al marketing para mantener y acrecentar la
audiencia y poder competir con éxito en el mercado radiofónico; tendrán que
tener objetivos claros, segmentar la audiencia, emitir programas que respondan
a sus expectativas y la de los oyentes, realizar campañas entre los potenciales
anunciantes y recurrir a la publicidad para dar a conocer la imagen de la
radioemisora y su programación.
Bibliografía recomendada
Benton, Debra: Cómo
vender la propia imagen: utilice sus cualidades para mejorar profesionalmente;
Grijalbo, Barcelona, 1993.
Drucker, Peter F.: Dirección de Instituciones sin fines de
lucro; El Ateneo, Barcelona, 1996.
Drucker, Peter F.: La
gerencia en tiempos difíciles; El Ateneo, Buenos Aires, 1991.
Hermida, Jorge A. y Rico,
Rubén R.: Marketing para momentos de crisis;
Ediciones Macchi, Buenos Aires, 1990.
Pulido, Antonio: Evolución
y revolución del marketing; Editorial Limusa, México, 1977.
Ruiz, Adolfo: Marketing
de servicios; Editorial Tesis, Buenos Aires, 1990.
Withers, Jean y Vipperman,
Carol: Marketing de servicios: guía de planificación
para las pequeñas empresas; Gránica, Barcelona, 1998.
Capítulo IV
La Programación Radial
Cuando encendemos la radio
no pensamos que estamos escuchando música, noticias, comentarios, que son el
resultado de un trabajo en equipo de muchos profesionales, aún en las
audiciones de radios comunitarias. La articulación de funciones tan diferentes
como las de leer el parte meteorológico, hacer la publicidad de un producto,
realizar entrevistas (directamente al aire o previamente grabadas), emitir
música o dar opiniones, demanda de un trabajo previo que en las emisoras
grandes está a cargo de un equipo de producción y en las de menores recursos
ese trabajo lo tiene que realizar el periodista o locutor conjuntamente con el
director y el técnico de sonido.
Radio comunitaria
Hablamos de radio
comunitaria cuando la emisora se pone al servicio de la cohesión y solidaridad
de grupos de personas que viven en un ámbito geográfico determinado no muy
extendido y el alcance de su potencia no excede los límites de la comarca.
Pueden coexistir distintas
radios comunitarias en una misma región: alguna podrá pertenecer a algún culto
religioso, otra a una cooperativa, una tercera a una asociación civil de
carácter cultural. Todas ellas procuran que el medio radial contribuya a la
construcción de la cohesión social, influenciar en la opinión pública y en las
autoridades y dar a conocer sus problemas y cómo se alcanzaron soluciones.
También a desarrollar expresiones artísticas y culturales alternativas. En
consecuencia, no estaremos errados si decimos que las radios comunitarias
pueden ayudar a fortalecer la participación y diálogo democrático.
Silvia y María Schujer[12] señalan que las radios
comunitarias se caracterizan por los siguientes elementos:
·
La
emisora está ubicada dentro de la comunidad a la que pertenece.
·
La
emisora es propiedad de los miembros de la comunidad, quienes tienen permiso
para manejarla.
·
La
estación es operada por lo miembros de la comunidad, aunque pueden intervenir
también algunos profesionales en el equipo.
·
Las
decisiones se toman entre todos los miembros de la comunidad a través de una
estructura de poder descentralizada y un proceso democrático.
·
La
programación se produce totalmente empleando miembros de la comunidad.
·
La
programación intenta abordar las necesidades de la comunidad.
·
La
emisora cuenta con un método para captar las necesidades y preferencias de la
comunidad.
·
Los
miembros de las minorías de la comunidad forman parte de la administración de
la emisora y de la realización de los programas.
·
La
programación refleja una diversidad mayor a la que existe en las radios
estatales o comerciales.
·
Las
voces de los miembros de la comunidad pueden salir al aire.
·
El
formato y el estilo de los programas no refleja el profesionalismo pulido de
los medios comerciales, sino que el énfasis está puesto en que los contenidos
den cuenta de las necesidades específicas y los intereses de la comunidad.
·
Existen
mecanismos para mantener un flujo comunicativo de doble vía, es decir que toda
la comunidad, realizadores y audiencia, participen en la generación del
contenido.
Las radios comunitarias
deben preocuparse por ir ganando calidad y profesionalismo porque si bien es
cierto que sus objetivos son la solidaridad y la apertura de un espacio de
comunicación para quienes de otra manera no tendrían posibilidad alguna de
expresar sus ideas, no se deben dejar de lado conceptos tales como la veracidad
y claridad del mensaje, el buen gusto y el entretenimiento de los oyentes que
tomaron la decisión de conectarse a ella.
El lugar y elementos
técnicos
Actualmente la emisora de
radio no necesita un gran espacio porque los equipos modernos son compactos y
ocupan poco lugar, por lo cual puede funcionar en dos habitaciones pequeñas
linderas con una abertura cerrada por vidrio en la pared común o en una grande
que pueda ser dividida por una mampara de vidrio.
El lugar del técnico de
sonido y el destinado a los periodistas, comentaristas y entrevistados deben
estar separados pero es necesario que se vean para comunicarse por señas
convenidas.
Las paredes del espacio
destinado a quienes tienen a su cargo la voz de la radio debe tener aislación
acústica para que no se filtren otros sonidos extraños a la transmisión.
No
se puede hacer una transmisión sin contar con los mínimos elementos técnicos
para realizarla con cierto nivel de calidad. Al menos se requieren dos
micrófonos, una consola de control, teléfono, fax, computadora, discos de
música, discos con efectos de sonidos, reproductor de música, diskete, y pendrive donde se grabaron
reportajes, una mesa preferentemente redonda u ovalada, sillas, alfombra para
el piso y la antena. Dos elementos que no hacen a la transmisión pero sí a la
calidad del trabajo es tener aire acondicionado para frío y calor.
La instalación es
conveniente que esté a cargo de técnicos especializados en esa tarea porque
ello asegura la calidad de emisión.
El equipo humano
Toda empresa (y debemos
pensar en la radio como una empresa, aunque se trate de una radio comunitaria)
tiene a alguien que dirige a otras personas para alcanzar los objetivos
propuestos. La participación de los miembros de la comunidad que deseen influir
en la programación es un acto previo a la programación y emisión. Una vez
fijada la política comunicacional, la misma debe estar a cargo del director de
la radio.
Con él colaboran los
productores de los programas, el operador técnico, los columnistas,
periodistas, los productores de publicidad.
Es imprescindible contar
con una estructura de trabajo ya que sin ella no se podrá alcanzar los
objetivos trazados. Nadie puede hacer todas las cosas que implican los
programas de radio estando solo. Por esa razón, las organizaciones que decidan
tener una emisora radial deberán pensar en quiénes la tendrán a su cargo.
Podemos señalar, para
cerrar este punto, que muchos profesionales de radio retirados de esa
actividad, están dispuestos a brindar ayuda a quienes se están iniciando en la
radiofonía.
Nada está improvisado
No se debe confundir
espontaneidad con improvisación. La espontaneidad ablanda la comunicación y la
hace creíble. La improvisación puede ser una simulación calculada y
estructurada para darle características especiales a un programa. Hubo, hace
años, un locutor[13]
que se equivocaba en la lectura de determinados avisos tanto en radio como en
televisión. Había creado un estilo y los anunciantes lo contrataban para que
cometiera un furcio porque el público gustaba de esa forma publicitaria.
En los programas de radio
no se puede anunciar que vendrá Fulano de Tal para una entrevista si no se
tiene la seguridad de que el invitado comprometió su presencia. Por las dudas
llegara a faltar, es necesario cubrir ese tiempo con otra programación
alternativa que ya se debe tener preparada de antemano.
La radio debe tener
programado cada segundo de transmisión. Ustedes, cuando escuchan cualquier
emisora podrán percibir que los programas se suceden unos a otros sin dejar
espacio entre ellos porque se sabe que cuando el oyente no escucha nada, busca
en el dial dónde hay música o una voz humana.
Hace varios años los
trabajadores de radio hicieron varias huelgas. La misma consistía en dejar las
emisoras en silencio por media hora o una hora. La gente acostumbrada a
escuchar radio todo el día se desesperaba con el silencio.
El silencio en la radio lo
puede manejar un conductor muy avezado porque hace uso de él en el momento
adecuado y es una incitación al oyente a pensar y a que esté atento de lo que
se está por decir. Un conductor[14] de programas de varias
horas de duración utilizaba el silencio en sus intervenciones y lograba
mantener la atención del público porque sus comentarios satisfacían la
necesidad de su audiencia. Otros no lo soportaban y directamente no lo
sintonizaban.
El periodista y conductor[15] de programas de la
principal radio de Bahía Blanca me enseñó a hacer radio. Su única clase
consistió en decirme: nunca abras el micrófono sin saber qué decir, quién es tu
invitado y sin estudiar sobre los temas que vas a tratar. Antes de ir a la
radio tenés que llevarte el libreto escrito pero no leerlo sino relatar lo que
escribiste para ese programa.
La programación
La programación consiste
en conocer de antemano qué programa será emitido, qué día, hora, contenido,
conductores. También cada programa debe tener su propia programación para que
su emisión sea prolija, tenga coherencia interna y resulte interesante para los
oyentes. Una manera simple para realizar la programación del programa es hacer
una grilla con la rutina del programa como se muestra a continuación:
|
Audio
|
Tiempo
|
Contenidos
|
|
Apertura del programa
|
10´´
|
Música característica - CD 1 Banda 1
|
|
Voz del locutor
|
40´´
|
Saluda a la audiencia y presenta al conductor del
programa
|
|
Música CD 2 Banda 4
|
4´
|
El conductor saluda a la audiencia, anuncia el
tema musical y qué ocurrirá después del mismo.
|
|
Lectura de las noticias del día
|
5´
|
Un colaborador lee las noticias del día
|
|
Separador
|
20´´
|
CD 1 Banda 2
|
|
Entrevista
|
6´
|
El conductor realiza una entrevista telefónica a
un personaje destacado.
|
|
Separador
|
20´´
|
CD 1 Banda 2
|
|
Tanda comercial
|
4´
|
|
|
Música CD 3 Banda 6
|
3,5´
|
El locutor anuncia el tema musical
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cierre del programa
|
10´´
|
Música característica - CD 1 Banda 1
|
Guión
El guión de radio es un
elemento fundamental para realizar un programa sin dificultad. Consiste en una
guía de lo que se va a hacer durante el programa y tiene que coincidir con la
programación.
En el guión se debe
escribir lo que dirá el conductor del programa, el locutor y otros
colaboradores que pudiera haber en la producción.
Sus elementos irán en
cuatro columnas y cada fila, que corresponde a un momento de la transmisión,
debe estar numerada correlativamente. A medida que se va cumpliendo cada etapa
del programa conviene tachar la fila cumplimentada.
En el guión debe aparecer
el número del programa, el nombre del mismo, el nombre del guionista, las
personas que participarán en la emisión, los elementos técnicos necesario y la
columna de tiempos de cada bloque. Veamos el modelo:
|
Nombre del programa Al Alcance
de la
Mano Emisión Nº 35
|
|||
|
Guionista: Carlos Marín
|
|
|
|
|
Producción:
Conductor: Hugo Román; Noticias: Carla Santillán; Locutor:
Roberto Aldao
|
|||
|
Sonido: Marta
Espinoza Recepción telefónica: Susana
Rato
|
|
||
|
Elementos técnicos: CD de música - Cassette con
grabaciones
|
|
||
|
|
|
|
|
|
|
Operador
/ Control
|
Conductor
/ Locutor
|
Tiempo
|
|
1
|
Apertura del programa
|
Cortina con la música característica del programa
- CD 1 banda 1
|
10´´
|
|
2
|
Baja cortina - Micrófono al locutor
|
Locutor: ¡Hola audiencia! Otra vez Al Alcance
de la Mano con
nuetro conductor HUGO ROMÁN, CARLA SANTILLÁN en las noticias y quien les
habla Roberto Aldao en la locución. ¿Qué tal Hugo?
|
40´´
|
|
3
|
|
Conductor: ¡Muy bien! ¡Gracias! Y para empezar
y ponernos contentos junto a nuestra audiencia, el primer tema musical,
……………. y a su término las noticias con CARLA SANTILLÁN
|
1´
|
|
4
|
Tema musical CD 2 Banda 4
|
|
3´
|
|
5
|
|
Lectura de las noticias por Carla Santillán
|
5´
|
|
6
|
|
|
|
|
7
|
|
|
|
|
8
|
|
|
|
|
9
|
|
|
|
|
10
|
|
|
|
|
11
|
|
|
|
|
12
|
Cierre del programa
|
|
|
En las radios se utiliza
un lenguaje técnico que conviene conocer para ser entendido por los
profesionales que trabajan en la emisora:
·
Cortina
principal. Fragmento musical que no dura más de 10 segundos. Su función es
marcar el principio y el final del programa. De esa manera lo oyentes pueden
identificar la audición.
·
Cortinas
secundarias. Fragmentos de ritmos que se usan en el desarrollo del programa.
Pueden ser de distinto estilo y coincidentes con el tema a tratar o tratado.
·
Puente.
Intermedio musical de unos 20 segundos, a bajo volumen y que se usa como fondo
para la voz.
·
Separador.
Puede contener textos y música. Con él se articulan distintos momentos del
programa o bloques. También se usa para presentar secciones fijas por lo
general a cargo de un comentarista especializado.
·
Ráfaga.
Es un pequeño fragmento musical a volumen alto. Se emplea para llamar la
atención de la audiencia.
·
Fanfarria.
Música donde predominan los metales y la percusión. Es adecuada para tratar
temas deportivos o acontecimientos festivos.
Por último, cuando se leen
noticias o se las comenta, es muy importante señalar la fuente utilizada:
diario, revista, agencia de noticias, libros, entrevista, audición de otra
emisora, observación personal del comentarista o conductor, testigos o
participantes del hecho, etc. La fuente acredita la información.
Cuando se realiza una
investigación periodística y el entrevistado o informante solicita mantener el
anonimato, esa fuente debe mantenerse en secreto.
Bibliografía
Schujer, Silvia y Schjer,
María: Aprendamos con la radio – Herrramientas para
una comunicación participativa; La Crujía – Las Otras Voces, Buenos Aires, 2008
Capítulo
V
Relaciones
Públicas en la
Organizaciones Sociales
Las cooperativas, en el mundo y en la Argentina, han tenido un
gran crecimiento económico cuando fueron bien administradas, lo que les
permitió afianzarse como entidades de características bivalentes (sociales y
económicas) acrecentando su prestigio a través de los años poniendo de
manifiesto que el sistema cooperativo busca el crecimiento integral de sus
miembros y procura trasladar sus beneficios a la sociedad haciéndola partícipe
de su gestión, no por una disposición de sus principios, uno de los cuales
establece que deben preocuparse por la comunidad, sino por propia vocación de
sus administradores. Esta preocupación por la comunidad las pone en contacto
con un público nuevo y habitualmente alejado y desconfiado de la actividad
cooperativa. Esos contactos, que si bien no son algo nuevo en sus actividades
económicas, comienzan a generarles una nueva necesidad: la de saber vincularse
con un público externo heterogéneo y cómo hacerlo con eficientemente y con la
prudencia que las caracteriza.
Las
cooperativas, al desenvolverse en el campo económico para alcanzar sus fines de
carácter social, deben enfrentar los embates de las empresas de capital que
también, desde hace varias décadas, se vienen ocupando de aspectos sociales
dentro y fuera de la organización, especialmente en los años recientes en los
que vienen desarrollando acciones de responsabilidad social empresaria haciendo
conocer al público su preocupación por la comunidad y el medio ambiente. Por
tal motivo el cooperativismo debe actuar con un criterio acorde a las nuevas
circunstancias, incorporando todo lo bueno que se elabore en otros ámbitos
empresariales adecuando su utilización a sus propias modalidades.
Desde
que el cooperativismo se instituyó en forma orgánica a partir de la experiencia
rochdaleana, se tuvo el mayor empeño en difundir la doctrina y hacer conocer
los logros que se iban obteniendo. Esa difusión estuvo encarada como una tarea
educativa por parte de los cooperativistas de todo el mundo transformándose en
uno de los principios básicos del sistema. Nació la mística de la educación,
del convencimiento del ajeno, la formación de cooperativistas convencidos,
libres y democráticos.
Hoy
muchas cooperativas han establecido un nuevo método de acercamiento al público
externo: el de las relaciones públicas. Algunas entidades lo hacen
conscientemente, creando dentro de su estructura un área específica para el
cumplimiento de esa función de manera planificada. Otras, en cambio, realizan
relaciones públicas sin darse cuenta y, por consiguiente, sin ningún plan
orgánico. Por esta última circunstancia nuestro propósito es destacar la
importancia que tiene para las cooperativas establecer una actividad
planificada y permanente de relaciones públicas, cualquiera fuera su actividad
y su dimensión como empresa.
Un poco de historia
Como
en toda actividad donde el elemento principal es el hombre y sus relaciones con
otros hombres, resulta fácil ir transportándose en la historia encontrando
arcaicos antecedentes de las distintas actividades humanas. Las relaciones
públicas comienzan a surgir cuando aparecen los grupos sedentarios y se
establecen los límites geográficos de su dominio. Cuando dos grupos se disputan
las mismas áreas de cultivos y caza aparecen los conflictos de intereses que
desatan guerras entre ellos. Si una de las partes se siente débil buscará
aliados y allí comienzan a aparecer los primeros relacionistas públicos: los
cancilleres.
Algunos
autores remontan los orígenes de esta actividad a épocas bíblicas y homéricas,
enunciados realizados sin ninguna precisión. Lo cierto es que cuando a lo largo
de la historia se van consolidando las naciones comienzan a perfilarse algunas
características diplomáticas que se asemejan a lo que hoy denominamos
relaciones públicas, con sus dosis de intrigas, espionaje y rumores para
influir en la opinión pública. Basta recordar algunas de las tantas novelas que
relatan la vida de los emperadores, reyes, cortesanos, embajadores y
aventureros.
Así
como el cooperativismo moderno tiene una fecha cierta de iniciación, 21 de
diciembre de 1844,[16] las relaciones públicas
modernas se inician a principios del siglo XX. Al respecto dicen Cutlip y
Center: “Aunque es cierto que la raíces de la práctica actual [de las RR.PP.]
datan de tiempos lejanos, los verdaderos cimientos se establecen en 1900. En su
historia abreviada, Edward L. Bernays, uno de los investigadores más
prominentes, define cuatro períodos fundamentales de desarrollo*: «El primero, 1900 – 1914, fue un período
de recogida de basuras y de regeneración de la publicidad. El segundo, 1914 –
1918, nuestro gobierno [de EE.UU.] trató de vender sus ideales y objetivos
guerreros al pueblo americano. En el tercero, 1919 – 1929, se introdujo la
publicidad industrial en gran escala. Ello se debió en parte a los principios y
prácticas experimentados con éxito en la gran guerra. Desde 1929 hasta la época
presente las actividades de las relaciones públicas, sirviendo de enlace entre
los intereses privados y la responsabilidad pública, han pasado a primera
línea... Y desde 1929** hasta
ahora la literatura publicada no ha sido ni mucho menos insignificante. Por
otra parte, la práctica profesional se ha difundido considerablemente.»[17]
Se
reconoce al periodista norteamericano Ivy Lee como “el padre de las relaciones
públicas” ya que a partir de 1903, año en que comenzó a trabajar con la Citizen´s Union que
apoyaba la campaña electoral de Seth Low como alcalde de Nueva York. La labor
desplegada por Lee fue premiada con un empleo en la oficina de prensa de la Junta de la Democracia Nacional
durante el año de 1904. Su consolidación en el campo de las RR.PP. no fue fácil
ya que encontró la oposición de los grandes hombres de negocio. Fue a partir de
1906 que se consolidó como relacionista cuando contribuyó a que una industria
carbonífera recompusiera sus relaciones con el público que desde hacía tiempo
la venía sometiendo a críticas. Lee afirmaba que “el público debía ser informado”
y en ese sentido hizo pública la declaración siguiente:
«Esta no es una oficina de prensa
secreta. Nuestra labor se expone a la vista de todos. Nuestra finalidad es la
de proporcionar noticias. Esto no es una agencia de publicidad; si pensáis que
nuestra información ha de ser propiedad exclusiva de vuestro negocio, absteneos
de emplearla. Nuestros datos son exactos. Si se desean detalles complementarios
sobre cualquier tema que tratemos, los procuraremos inmediatamente, y desde
este momento invitamos con gusto a cualquier editor que así lo desee a que
compruebe por sí mismo la certeza de nuestros argumentos... En resumen, la
labor que desarrollamos en nombre de las empresas comerciales y de las
instituciones públicas consiste en facilitar a la prensa y al público de los
Estados Unidos materia informativa rápida y precisa sobre todo asunto cuyo
valor e interés le haga merecedor de ser conocido por ellos.»[18]
En
un principio hubo una indefinición en cuanto a su ámbito de aplicación ya que
tuvieron como antecesoras a las oficinas de prensa de las empresas y del
gobierno y a las técnicas conocidas con el nombre de “relaciones humanas” o
“relaciones industriales” que procuraban tender un puente basado en la
franqueza y la intercomunicación sobre
el cual pudieran transitar las tratativas entre patrones y obreros suavizando
la rigidez del sistema productivo vigente en las empresas industriales en las
cuales los trabajadores eran considerados como una parte más de las
maquinarias. Tales cambios aparecen en los Estados Unidos de América y se
difunden rápidamente en Europa donde, en la década del ´50 los encontramos
adoptados por empresas de Francia, Gran Bretaña, Noruega, Italia, Bélgica,
Suecia, Finlandia y Alemania. Pocos años después, empresas de América Central y
del Sur, de Australia, Japón, Nueva Zelanda y África del Sur, van incorporando
a sus estructuras consultorías de relaciones públicas. A partir de entonces,
las relaciones públicas se separan de las relaciones humanas o industriales
para recorrer su propio camino.
Las RR.PP. en la Argentina
Transcribimos seguidamente algunos párrafos del artículo
de Pereira Parodi[19] sobre el desarrollo de
las relaciones públicas en nuestro país:
Como lo afirma con claridad analítica
el destacado especialista argentino en relaciones públicas, Lorenzo Blanco, “el
desarrollo de las relaciones públicas en Argentina tuvo dos grandes etapas: En
primer término la etapa funcionalista, que cubre la primera mitad del siglo XX,
hasta mediados de la década de los años 50 y en segundo término o etapa de
desarrollo histórico, la etapa evolucionista, que va desde entonces hasta el
presente sin que medie entre ambas etapas una inflexión abrupta”. Esta
evolución en dos etapas se produjo armónicamente y con una transferencia ordenada
y sistemática sin que se ocasionaran cambios traumáticos en la práctica
profesional y facilitándose al mismo tiempo el trasvasamiento profesional e
institucional (21).
Este
trasvasamiento alude al paso dado en la evolución de una actividad en la cual
prevalecía el empirismo por parte de sus especialistas, girando hacia un nuevo
academicismo impuesto por las expansiones tecnológicas y fundamentalmente por
el incremento sustantivo de la cantidad y la calidad de centros de enseñanza
universitaria de la disciplina, a través de la carrera de grado, fecundando
sucesivamente el mercado de trabajo, con verdaderos profesionales de sólida
formación técnica e intelectual.
En la
denominada etapa funcionalista, en la que nacieron en Argentina las relaciones
públicas como actividad profesional, esta práctica cumplió un proceso lento,
pero lo suficientemente activo como para ganar un posicionamiento en la
estructura orgánica de las empresas e instituciones más importantes del país.
La etapa
evolucionista puede considerarse que comienza a mediados de la década de los
años 50 del pasado siglo XX. Desde entonces las relaciones públicas en
Argentina fueron creciendo paulatinamente y alcanzando una mayor solvencia
operativa que determinó una ampliación del mercado de trabajo, incrementándose
sustancialmente las exigencias de las demandas por parte de las organizaciones,
que, a su vez, incentivaron la competencia en la práctica de la actividad.
Es en esta segunda mitad del pasado siglo XX cuando en Argentina la tecnificación profesional abre camino en la especialidad al planeamiento estratégico, en virtud de lo cual, podríamos decir que se pasa en Argentina de lo que son las relaciones públicas como hecho a lo que son las relaciones públicas como función (22). Este planeamiento comienza a utilizarse como método estructural, hecho que es refrendado por la enseñanza universitaria y por las investigaciones locales a la luz de los avances de la especialidad en los Estados Unidos de Norteamérica y del continente europeo. Es en esta etapa evolucionista cuando se crean las asociaciones profesionales a las que hemos hecho referencia precedentemente y que nuclean a los especialistas y a los sectores integrados por profesionales provenientes del empirismo y de la academia (23). Desde entonces y aún hasta hoy se continúa dando cada vez con mayor intensidad un proceso de convergencia de la academia con el mercado profesional. Es en esta etapa en la que se apunta a una sólida consolidación de la integración de la teoría con la práctica profesional, dando certidumbre en la realidad a la afirmación de Kurt Lewin en el sentido de que “no hay nada más práctico que una buena teoría” y en tal sentido y para completar este proceso de crecimiento formativo y conceptual de la disciplina se fue tornado imprescindible la necesidad de constatar empíricamente en la práctica profesional, los presupuestos hipotéticos formulados lógicamente por los principios teóricos.
Es en esta segunda mitad del pasado siglo XX cuando en Argentina la tecnificación profesional abre camino en la especialidad al planeamiento estratégico, en virtud de lo cual, podríamos decir que se pasa en Argentina de lo que son las relaciones públicas como hecho a lo que son las relaciones públicas como función (22). Este planeamiento comienza a utilizarse como método estructural, hecho que es refrendado por la enseñanza universitaria y por las investigaciones locales a la luz de los avances de la especialidad en los Estados Unidos de Norteamérica y del continente europeo. Es en esta etapa evolucionista cuando se crean las asociaciones profesionales a las que hemos hecho referencia precedentemente y que nuclean a los especialistas y a los sectores integrados por profesionales provenientes del empirismo y de la academia (23). Desde entonces y aún hasta hoy se continúa dando cada vez con mayor intensidad un proceso de convergencia de la academia con el mercado profesional. Es en esta etapa en la que se apunta a una sólida consolidación de la integración de la teoría con la práctica profesional, dando certidumbre en la realidad a la afirmación de Kurt Lewin en el sentido de que “no hay nada más práctico que una buena teoría” y en tal sentido y para completar este proceso de crecimiento formativo y conceptual de la disciplina se fue tornado imprescindible la necesidad de constatar empíricamente en la práctica profesional, los presupuestos hipotéticos formulados lógicamente por los principios teóricos.
(21) Blanco, Lorenzo: “El planeamiento.La practica de las relaciones publicas.”-
Ediciones Ugerman, Edición de la Colección Estudios- Agosto del año 2000, Buenos
Aires, Argentina. pp 35 a
40.
(22) Flores Bao, Francisco: “Relaciones Públicas.
Ciencias de la Integración
humana”; Editorial Imprenta Desa, 1978, pp. 103, Lima, Perú.
(23) Banco, Lorenzo, op. cit.
¿Qué son las relaciones públicas?
Entre
las numerosas definiciones de relaciones públicas conocidas considero que la
más precisa es la que adoptó la International Public Relations Association:
Las
relaciones públicas son una función directiva de carácter permanente y
organizado, por medio de la cual una empresa o un organismo público o privado
tratan de obtener y mantener la comprensión, la simpatía y el concurso de
aquellos con quienes tiene o puede tener vinculaciones.
Analizaré esa definición:
Las relaciones públicas son una función
directiva [...] es decir que nos deberán llevar a una meta o fin
deseado. Se presenta aquí algo muy interesante: las RR.PP. constituyen una
función, una acción hacia algo ya establecido que se desea lograr. Ese algo
está determinado por la política de la empresa y las RR.PP. son el camino para
llegar al mismo. Por lo tanto, el relacionista (persona encargada de las
RR.PP.) no debe creer que es él quien fija la política de la empresa, sino, por
el contrario, debe asumir que él es sólo el vehículo de la política empresaria.
Además, los directivos no pueden quedar esperanzados en
la acción del relacionista si antes no saben con certeza qué imagen desean
brindar a los diferentes públicos.
[...] de carácter permanente y organizado, [...]
se desea expresar, con estos términos, que la RR.PP. no son actos de un solo día sino que deben
tener continuidad en el tiempo y en el espacio.
Una persona que haga dos o tres contactos con directivos
de empresas privadas, funcionarios públicos o periodistas en forma esporádica
respondiendo tan sólo a circunstancias fortuitas, no hace relaciones públicas.
Esos contactos deben ser parte de un plan de trabajo, de una organización
interna destinadas a lograr los fines propuestos. De lo contrario se correrá el
riesgo del fracaso.
[...] por medio de la cual una empresa o un
organismo público o privado [...] Es terminante: las RR.PP. son el
medio por el cual todo tipo de empresa, asociación o ente oficial, puede llegar
a influir en la opinión pública o en la formación y transmisión de
su propia imagen al público en general o a un subsector específico.
[...] tratan de obtener y mantener la comprensión,
la simpatía y el concurso de aquellos con quienes tiene o puede tener vinculaciones.
Por medio del trabajo del relacionista se buscan cosas intangibles, no
materiales, como la comprensión, simpatía y concurso (cooperación) de otras
empresas y personas vinculadas a la organización. Pero una vez logradas las
mismas (lo que no es tarea de una horas ni de unos días) esa actitud debe ser
mantenida; no puede perderse por falta de una acción continuada.
Esos bienes intangibles con el tiempo darán resultados
pecuniarios positivos a la organización que adoptó una política de RR.PP., porque
es mucho más fácil hacer un negocio con una empresa conocida, que se nos mostró
abiertamente con sinceridad, que con alguien a quien no conocemos y mantuvo su
personalidad oculta.
Las RR.PP. procuran, en definitiva, mostrar la
personalidad de la empresa en forma simple y desinteresada para fortalecer los
lazos de amistad con los viejos amigos y ganar otros nuevos. Con ello se va
formando la opinión pública.
Por otra parte son una técnica que puede utilizarse con
éxito en la resolución de problemas dentro de las organizaciones a través de un
programa preventivo de conflictos o, cuando se está frente a algo inesperado, a
través de una planificación correctiva rápida. Para ello es necesario que los
directivos y funcionarios tengan en cuenta los problemas actuales y los
eventuales que pudieran aparecer en el futuro cercano.
Siguiendo el pensamiento de Milano es necesario que los
directores hagan un listado de sus propias preocupaciones, las de sus empleados
y proveedores de insumos y servicios. Los problemas deberán ser clasificados
por temas similares y luego habrá que determinar las prioridades de cada grupo
para darles soluciones más o menos urgentes según sea la gravedad de los
mismos. Posteriormente habrá que poner en marcha una planificación de RR.PP.
para alcanzar la mejor intercomunicación de las partes en conflicto.
“La causa de un problema es, sin excepción, anterior a la
percepción del mismo, por ello el método de resolución de problemas nos lleva a mirar hacia el pasado para encontrar la causa que
provoca el problema que estamos percibiendo ahora.” [20]
Con quién y por qué tenemos
que comunicarnos
Hay comunicación cuando a una acción nuestra corresponde
una reacción de otros. Ación-reacción es lo que se denomina intercomunicación.
Cuando nuestra acción no recibe una respuesta es señal que no hemos sabido
llegar a otros por diversos factores que será necesario determinar.
La comunicación es el elemento primordial de las RR.PP.;
es el espíritu que las anima y caracteriza. ¿Pero con quién tenemos que
comunicarnos y por qué?
Debemos comunicarnos con los diferentes públicos ya
vinculados o que queremos vincular a nuestra empresa (empleados, clientes,
proveedores, socios, funcionarios del gobierno, entidades crediticias, etc.)
para mostrar su realidad procurando presentarla tal cual es.
Las RR.PP. tienen un objetivo: que la organización tenga
la apariencia de una “casa de vidrio”[21] que
permita ver tanto hacia afuera como hacia adentro. Por eso esta actividad no
puede desarrollarse si no es en un campo de autenticidad, de verdad.
Otra característica es la búsqueda permanente de
integración de los individuos en el grupo, formando un espíritu de cuerpo que
dé homogeneidad, cohesión y diferenciación a la organización. Con ello se
obtendrá un ambiente de calidez para el trato con el personal, los clientes y
amigos. Buscar amigos es tarea del relacionista y lo logrará con una actitud
sincera, franca generando con ella una opinión pública favorable, previendo las
reacciones de los diversos públicos y adelantándose a ellas. Se debe ir al
público y facilitar que el público llegue hasta la empresa. Este es el
principio conocido como “camino de doble mano”.
Como puede observarse, el conjunto de estos elementos
conforman la “filosofía” de las relaciones públicas que se parecen mucho a la
doctrina del sector cooperativo: Casa de
cristal (las cooperativas no pueden permanecer cerradas a los
requerimientos de sus asociados y deben facilitarles toda la información que
deseen tener sobre su gestión a través del síndico). Integración (es una preocupación fundamental del cooperativismo,
tanto en lo referente a la integración entre cooperativas como de los asociados
entre sí y con la entidad). Comunicación
(es un factor importante en la vida de las cooperativas tanto hacia adentro
como hacia afuera de la entidad). Búsqueda
de amigos (por ser la cooperación una doctrina de paz, necesariamente busca
amigos y procura no generar enemigos con su accionar). Doble mano (en las cooperativas se pueden incorporar nuevos
asociados y pueden retirarse en el momento que lo deseen cumpliendo con las
disposiciones legales y estatutarias. Esa posibilidad de entrar y salir
consolida la libertad de las personas como también sus posibilidades de ejercer
la democracia interna). Por todo ello puedo afirmar con seguridad que las
cooperativas son las organizaciones económicas ideales para que las relaciones
públicas se desarrollen con plenitud.
Uno de los problemas que actualmente se le presenta al
público y que creo una consecuencia de la modalidad de venta de autoservicio,
es la falta de consideración que tienen los empleados con sus clientes. Esa
conducta puede obedecer a una especie de desprecio por las formalidades y una
horizontalidad de las relaciones entre las personas. Hoy no tenemos que asombrarnos
si un mozo en un restaurante o en un bar nos dice “¿Qué se van a servir
´chicos´?” a pesar que seamos personas de la tercera o cuarta edad. Años atrás
estuvo de moda dirigirse al cliente diciéndole `gordi` a pesar de que fuera
delgado o `flaco` aunque el interlocutor fuera obeso. Al dejarse de lado los
formalismos se barrieron lo límites naturales basados en el desempeño de roles
sociales. En el supuesto de que esté bien que no haya barreras en el trato,
ello no puede dar lugar al mal trato y desconfianza por parte de los empleados
cuando un cliente presenta un reclamo a la empresa por algún producto en mal
estado, mal confeccionado o mal reparado. A los vendedores les gusta despachar,
en vez de vender, los productos y una vez hecha la operación se fastidian si el
cliente vuelve para hacer un reclamo.
Las empresas de venta al por menor deben tener un
programa de relaciones públicas en el que se incluya la capacitación como
vendedores sobre las características de cada producto para poder asesorar a los
compradores. Las relaciones públicas no se agotan en la sonrisa convencional de
los vendedores ni en decirles siempre que “sí” porque el comprador, en vez de
sentirse complacido se fastidiará muy pronto con el dependiente. Se debe
recordar que en cada venta se está vendiendo un producto o un servicio junto a
la imagen de la empresa. Si la imagen que se forma el cliente es mala, no se
alcanzará la fidelidad del mismo con la empresa.
Para mejorar la atención en las empresas Quick[22]
señala cuatro pasos para mejorar la atención en las empresas que sintetizamos
así:
1)
Premiar a los gerentes y sus empleados que tratan con
amabilidad a los clientes;
2)
Que al responder a una consulta de los clientes los
empleados se acostumbren a decir “lo lamentamos” si es que no puede hallar la
solución buscada;
3)
Que los empleados se acostumbren a dar las gracias al
cliente por la compra efectuada o por haberlo puesto al tanto de un problema;
4)
Premiar a los gerentes por encontrar soluciones y no sólo
por ser amables.
Reglas básicas para aplicar
las RR.PP.
Todo trabajo para ser eficaz debe estar planificado. De
esa manera se ahorran esfuerzos físicos y recursos económicos, lográndose
mejores resultados. He aquí unas pocas reglas a tener en cuenta por el
relacionista.
1.- Identificar a los públicos y estudiar mediante
técnicas científicas sus conductas y aptitudes.
2.- Asegurarse de que la empresa tenga un cierto orden
interno antes de abrirse a la opinión pública.
3.- Planificar el trabajo asegurando el cumplimiento del
principio de doble mano teniendo en cuenta el público al que se dirigirá la
acción.
4.- Usar eficientemente los medios de difusión.
5.- Tener en cuenta a los líderes de grupos formales e
informales que operan dentro de la empresa.
6.- Periódicamente se evaluarán los resultados del
trabajo.
El proceso sintetizado puede vérselo más desplegado en el
esquema siguiente:
Investigación a) Averiguación de los hechos
b) Definición de los
públicos
c) Conocer qué piensa
el público de nuestra organización para
recurrir a trabajos con pequeños grupos
representativos
de cada público objetivo
Se pueden aplicar los métodos siguientes:
c.1.
Análisis de tipo sección transversal
c.2.
Análisis de jurados
c.3.
Entrevistas en profundidad
c.4.
Análisis del contenido de los medios informativos sobre
nuestra organización del sector en
el que actúa
c.5.
Utilización de cuestionarios
Planificación a) Coincidencia entre los objetivos de
la organización y los objetivos que se procuran alcanzar
b) Determinación de
estrategias y tácticas
c) Programa de trabajo
d) Controles de la
planificación
e) Elaboración de un
instructivo de aplicación del programa
f) Planificación preventiva
g) Planificación
correctiva
Comunicación a) Establecer el proceso de comunicación
b) El acto de la
comunicación
c) Construcción del
mensaje
d) Credibilidad
e) Contexto en el que
se hará la comunicación
f) Contenido del mensaje
g) Claridad del
mensaje
h) Continuidad y
consistencia de la comunicación
i) Selección de los canales de comunicación
j) Conocer la capacidad del auditorio
Evaluación a) Preensayo de la planificación
b) Introducción de
ajustes a la planificación
c) Evaluación del
impacto de la acción
d) Revisión general
luego de aplicado el programa y de evaluado el impacto de la acción
Los destinatarios del mensaje
Esta moderna actividad nacida en las empresas
industriales para buscar mejores relaciones con sus empleados y obreros y entre
ellos mismos, pronto vio extendido su campo de aplicación y fue adoptada por
organismos del Estado y diversos tipos de sociedades y asociaciones. Además, al
ir ampliando su campo, fue definiendo cada vez mejor sus funciones y
caracterizando a aquellos a quiénes debía dirigirse para lograr sus objetivos.
Hoy día se habla de influir sobre los públicos para
obtener su consenso. Para poder programar el trabajo de RR.PP. será necesario
conocer al público objetivo del mensaje que transmitirá la empresa, es decir
que tendremos que identificar previamente a los públicos: empleados de la misma
empresa, proveedores, clientes, socios, autoridades nacionales, provinciales,
municipales, población en general o diferenciada por zonas geográficas, género,
edad, educación o creencias.
Las RR.PP. clasifican a priori al público en dos grandes
ramas: Público interno y público externo, según sea el grado de pertenencia con
la organización.
Públicos internos
son los obreros, empleados, accionistas o asociados, directivos y funcionarios,
asesores. Todos ellos se hallan estrechamente ligados a la organización, aunque
entre ellos puedan encontrarse diferentes grados de pertenencia y compromiso.
Públicos externos
son los proveedores, clientes, funcionarios públicos de cualquier jurisdicción,
los familiares del propio público interno, los competidores, los medios de
comunicación, la comunidad en la que actúa la empresa y las instituciones de
diversos tipos que se encuentran en la comunidad: escuela, policía, iglesia,
hospital.
Una vez identificados los públicos a quienes deseamos
llevar el mensaje de la empresa, será necesario estudiar sus características
para adecuar el programa de acción a la realidad conocida, lo que nos permitirá
realizar un trabajo efectivo.
Las relaciones públicas deben programarse y ese plan
tiene que ser aprobado por el consejo de administración de la cooperativa o los
directores de una sociedad anónima porque las actividades que se realicen no
son del relacionista sino de la empresa y sus resultados podrán beneficiar o
perjudicar a la empresa. Es decir que un plan de relaciones públicas debe ser
una política de la empresa o de cualquier organización de que se trate.
Para determinar qué tipo de mensaje se utilizará (medios
de difusión impresa, radial, televisiva o la edición del propio órgano de
difusión, modo de expresión: coloquial, institucional, formal o informal) habrá
que conocer, previamente, el público destinatario del mensaje porque la
armonización entre públicos y medios es una de las tareas más delicadas del
relacionista.
Identificación
de sus públicos en una cooperativa de primer grado
|
Los medios de comunicación
Por lo general, cuando se habla de medios de comunicación
queda sobreentendido que se trata de diarios, revistas, radiofonía, televisión,
cinematografía e Internet y sus distintas herramientas: blog, e-mails,
facebook; pero en RR.PP. no sólo se manejan los medios de difusión masiva sino
también muchos otros como las encuestas, sondeos exploratorios de opinión,
revistas o periódicos de la misma empresa, cartas y circulares a empleados,
proveedores y clientes, festivales, concursos, conferencias, cursos de
capacitación, entre otros muchos. Con ellos o algunos otros medios es posible
hacer conocer a la empresa.
Hoy día se ha ampliado enormemente el campo de los medios
de comunicación, haciéndose realidad lo que había soñado Marshall Mc Luhan con
el desarrollo de Internet. Por otra parte no solamente hay muchos más medios de
comunicación masiva sino que el alcance de los mismos es, prácticamente
universal. Sin embargo el relacionista debe recordar, siempre, que los medios
no informan por sí solos sino que requieren noticias, que existen periodistas y
que hay que llegar a ellos con información clara, precisa, veraz y permanente
sin presionarlos para que hagan la difusión de nuestros mensajes.
Las cooperativas, principalmente las agrarias, de
electricidad, telefonía y de agua potable están muy insertadas en sus
respectivas comunidades y la función social que desarrollan tiene que ser bien
conocida por todos los miembros de la sociedad para que las personas que están
recibiendo los servicios públicos no las confundan con empresas municipales,
algo que ocurre frecuentemente.
El proceso de la comunicación
En distintos momentos me referí a la necesidad que tiene
el relacionista de comunicarse con los públicos para hacer conocer la imagen de
la empresa y sus actividades. La comunicación existe cuando hay un emisor del
mensaje y un receptor del mismo; es decir que si como emisores no sabemos a
quién tenemos que dirigirnos y de qué manera lo debemos hacer, el circuito
queda interrumpido. Habrá un mensaje emitido pero no recibiremos ninguna
respuesta o, si la recibimos, podrá provenir de alguien que captó el mensaje
por casualidad y su respuesta no tiene nada que ver con nuestro objetivo.
Puede ocurrir, también, que el público interno de la
organización desee hacer conocer su opinión a los directivos pero no sabe
utilizar los medios adecuados o la empresa no desea escuchar el mensaje, y
entonces el intento de comunicación queda sin concretarse.
Una buena comunicación se produce cuando se establece una
intercomunicación entre las partes: emitir mensajes y recibir respuestas. Por
ello resulta relevante el conocimiento del público y la utilización de los
medios más adecuados para llegar a ellos. Entonces la emisión dará resultados,
que podrán ser positivos o negativos. Si el mensaje produce una respuesta negativa
por parte del público es señal que el mensaje fue recibido. Debemos
preocuparnos cuando el mensaje deja indiferente al público. Los mensajes deben
ser claros para evitar malas interpretaciones por parte de los receptores.
La buena comunicación entre las personas induce a una
mejor convivencia si la misma no es engañosa pues los interlocutores podrán
conocer recíprocamente sus sentimientos y pensamientos.
El relacionista no puede comunicar cualquier cosa de la
empresa; siempre que se dirija al público elegido deberá hacerlo teniendo en
cuenta lo que a éste le puede resultar de interés. Por ejemplo: si el público
lo componen empresarios que son clientes o proveedores de la empresa, les puede
resultar sumamente importante saber que el presidente de la organización
realizará un viaje de negocios al exterior para incorporar nuevas líneas de
producción. Esa misma información dirigida al público general no producirá en
éste ninguna reacción: habrá indiferencia. Ahora bien, si el mismo hecho, el
viaje de negocios del presidente de la empresa se comunica al público general
diciendo que el mismo redundará en nuevas líneas de productos o servicio que
satisfarán sus necesidades, el mensaje será bien recibido y seguramente habrá
mucha gente esperando los resultados del viaje.
Por eso para comunicarse hay que tener algo que decir y
para ello el relacionista debe estar perfectamente informado de la actividad de
la empresa, conocer sus antecedentes y sus planes futuros. El relacionista
tiene que ser una persona leal y de confianza para la empresa.
De Fleur y Ball-Rokeach dicen que “Es difícil abarcar
tantas ideas [existentes sobre la comunicación] en una simple lista de
afirmaciones, pero, en esencia, el paradigma del significado incluye las
proposiciones –interrelacionadas– siguientes:
1.
La memoria humana hace posible es desarrollo del conocimiento. 2. El conocimiento
existe en forma de conceptos, los
cuales son estructuras –denominadas o etiquetadas– de significado recordado por
los individuos.
3.
Una persona puede desarrollar significados para los conceptos tanto por medio
del contacto sensorial con distintos
aspectos de la realidad, como a través de la interacción simbólica en una comunidad lingüística.
4.
El lenguaje es básicamente una serie
de símbolos (verbales y no verbales) que dotan de una descripción a los
significados sobre los que estamos de acuerdo.
5.
Las convenciones desarrollan los nexos entre símbolo y significado, y hace
posible la comunicación entre los que
siguen las reglas.
6.
Los símbolos y convenciones del lenguaje aceptados y utilizados por un grupo de
gente específico modelan su percepción
e interpretación del mundo físico y
social, así como su actitud hacia el mismo.”[23]
Publicidad y propaganda
La publicidad es una técnica de información por la cual se procura generar
conductas o comportamientos en el público destinados a mantener e incrementar
la venta de productos y sumar nuevos clientes.
La propaganda
es una técnica de comunicación destinada a influir sobre las decisiones del
público mediante sugerencias, persuasión o compulsión con el fin de generar en
los destinatarios conductas específicas y permanentes.
Tanto la acción de la propaganda como la de publicidad es
unilateral: van hacia el público en su carácter de consumidor, procurando
facilitar la venta de productos y servicios de la empresa exaltando la calidad
de los mismos sobre la oferta de sus competidores.
Las RR.PP., en cambio, muestran a la empresa en su
totalidad al público, con su verdadero rostro y buscan una respuesta a su
actividad no en cantidad de productos y servicios vendidos sino en cantidad de
amigos y simpatías logradas, permitiendo actuar con libertad a aquél que recibe
su mensaje.
Tanto la publicidad como la propaganda son instrumentos
utilizados en los programas de RR.PP. porque mediante ellos se canalizan los
mensajes que se desean hacer conocer al público seleccionado. Por ejemplo, si
una cooperativa tiene dentro de su plan de RR.PP. la realización de actos
culturales gratuitos destinados a la comunidad en general, deberá hacer los
correspondientes anuncios en diarios, revistas, radios, televisión e Internet.
Al dar a conocer cada acto está realizando publicidad, es decir que hace
público el acontecimiento para lograr la asistencia de espectadores.
Si, en cambio, se desea contar con un público estable y
específico que asista a todos los actos culturales del año, habrá que realizar
una campaña de propaganda por la cual se buscará influir en la gente para que
se haga un hábito de concurrencia.
No hay que olvidar que lo más importante en un programa
de RR.PP. es realizar evaluaciones periódicas de la aplicación del programa
como así también sobre las respuestas del público, para lo cual se deberá
prever la forma de llegar a conocer la opinión pública. De esa manera se estará
cumpliendo con la premisa del camino de “doble mano”: ir hacia el público y
hacer que el público llegue a la empresa con sus opiniones.
Las RR.PP. y las empresas de
la economía social
Hemos venido hablando de las relaciones públicas en general
y de la utilización que de esta técnica empresarial pueden hacer las
cooperativas, pero también pueden recurrir a ella otras empresas sociales de
fines no lucrativos como las que actúan en la economía social.
Son
empresas sociales aquellas que integran el amplio espectro de la denominada
economía social o del tercer sector que, a decir del Comité Económico y Social
Europeo en un informe elaborado especialmente por el Centro Internacional de
Investigación e Información sobre la Economía Pública,
Social y Cooperativa (CIRIEC):
Conjunto de empresas privadas
organizadas formalmente, con autonomía de decisión y libertad de adhesión,
creadas para satisfacer las necesidades de sus socios a través del mercado,
produciendo bienes y servicios, asegurando o financiando y en las que la
eventual distribución entre los socios de beneficios o excedentes así como la
toma de decisiones, no están ligados directamente con el capital o cotizaciones
aportados por cada socio, correspondiendo un voto a cada uno de ellos. La Economía Social
también agrupa a aquellas entidades privadas organizadas formalmente con
autonomía de decisión y libertad de adhesión que producen servicios de no
mercado a favor de las familias, cuyos excedentes, si los hubiera, no pueden
ser apropiados por los agentes económicos que las crean, controlan o financian. [24]
Actualmente
la economía está dividida claramente en dos subsectores:
a)
el subsector de mercado o empresarial y
b)
el subsector de productores no de mercado.[25]
En
Europa, y Estados Unidos de América se están desarrollando fuertemente las
empresas non profit (no lucrativas) y
en Italia se utiliza el concepto de economía
civil[26] para referirse a
esas entidades. La definición de los respectivos campos económicos es
importante porque permite a las empresas non
profit contener el avance recaudador del estado. Las RR.PP. pueden
contribuir muy bien a la aclaración de estas características ante los poderes
públicos y los usuarios/consumidores.
Conclusión
En
este breve artículo he procurado explicar las características y alcances de las
relaciones públicas y posibilidades que se le abren tanto a las empresas de
capital como a las entidades sin fines de lucro. Simplemente deseo reafirmar el
concepto de que esta técnica, para resultar efectiva, no puede utilizarse
esporádicamente sino que debe ser parte de una política de la organización y
que su aplicación requiere planificación, controles y mediciones de resultados.
De esa manera serán efectivas y mejorarán la imagen de la empresa.
Bibliografía
Arella. Felipe Rodolfo y
Rovella, Alicia Susana: Desarrollo local o conflicto de intereses. Ponencia presentada en el Pre-Encuentro
de Investigadores de la
Alianza Cooperativa Internacional (ACI) Américas, realizado
en Buenos Aires en septiembre de 2009.
Bruni, Luigino y Zamagni,
Stefano: Economía civil. Eficiencia,
equidad, felicidad pública; Prometeo Libros, Buenos Aires, Buenos Aires,
2007.
Cutlip, Scott M. y Center,
Allen H.: Relaciones Públicas – Segunda Edición –
Ediciones Rialp S.A., Madrid, 1964.
De Fleur, Melvin L. y
Ball-Rokeach, Sandra J. Teorías de la comunicación de masas,
Paidós, Barcelona, 1993.
Holyoake, Georges Jacob: Historia
de Los Pioneros de Rochdale, Intercoop, Buenos Aires, 1975.
Milano, Antonio: Resolución de
Problemas & Toma de Decisiones; Ediciones Macchi, Buenos Aires, 2000.
Pereira
Parodi, Julio César: Historia de las Relaciones Públicas,
Universidad Empresarial Siglo 21, Instituto de Estudios Superiores (I.E.S.)
Publicado en Internet.
Quick, Thomas L.: El
pensamiento innovador en la empresa- soluciones audaces para resolver problemas
complejos; Paidós, Buenos Aires, 1991.
[1] Humberto Maturana, Prólogo de El
cáliz y la espada de Roane Eisler, Editorial Cuatro vientos, Santiago de
Chile, 1990
[2] Wolk, Leonardo (pág. 81)
[3] Wolk, Leonardo (pág. 90)
[4] Wolk, Leonardo (pág. 81)
[5] Wolk, Leonardo (pág. 82)
[6] Wolk, Leonardo (págs. 60
a 62)
[7] Wolk, Leonardo (págs. 70
a 73)
[8] Diario “La Prensa”, suplemento Cultura, edición 13/9/98, pág. 3, nota de
Walter Duche: “El escritor no tiene ningún poder”.
[9] Cirigliano,
Gustavo F. J.: Curso de relaciones públicas, Publicación de la Guía Relaciones
Públicas, Buenos Aires, 1966, pág. 167.
[10] Fraga, Rosendo (compilador): Autopercepción del Periodismo en la Argentina, Editorial
de Belbrano, Buenos Aires, 1997.
[11] Asociación de Radios
Católicas Argentinas
[12] Schujer, Silvia y Schujer,
María: Aprender con la radio –
Herramientas para una comunicación participativa; La Crujía Ediciones, Buenos Aires,
2008, pág. 169.
[13] Se trata de Guillermo Brizuela Méndez un locutor pionero de la
televisión argentina.
[14] Nos referimos a "Negro" Hugo Guerrero Martinheitz locutor de nacionalidad peruana que se
radicó en la Argentina
e impuso un estilo propio de hacer radio y televisión.
[15] Angel Barbieri, fue jefe de noticias de LU2 Radio Bahía Blanca y
periodista de La Nueva Provincia.
[16] Holyoake, Georges Jacob: Historia
de Los Pioneros de Rochdale, Intercoop, Buenos Aires, 1975, pág. 19.
[17] Cutlip, Scott M. y Center, Allen H.: Relaciones Públicas – Segunda Edición – Ediciones Rialp S.A.,
Madrid, 1964, pág. 52.
[18]
Cutlip, Scott M. y Center, Allen H.,
Op. cit. pág. 56
[19] Pereira Parodi, Julio César: Historia de las Relaciones Públicas, Universidad Empresarial Siglo
21, Instituto de Estudios Superiores (I.E.S.) Publicado en Internet.
[20] Milano, Antonio: Resolución
de Problemas & Toma de Decisiones; Ediciones Macchi, Buenos Aires,
2000, pág. 21.
[21] En el cooperativismo
se hablaba siempre acerca de que la gestión de esas entidades debía ser
transparente, tanto para asociados como para terceros y que la cooperativa era
una caja de cristal.
[22] Quick, Thomas L.: El
pensamiento innovador en la empresa- soluciones audaces para resolver problemas
complejos; Paidós, Buenos Aires, 1991, pág. 124.
[23] De Fleur, Melvin L. y Ball-Rokeach, Sandra J. Teorías de la comunicación de masas, Paidós, Barcelona, 1993, pág.
[24] Comité Económico y Social Europeo por el CIRIEC (Centro
Internacional de Investigación e Información sobre la Economía Pública,
Social y Cooperativa) [Google: DI CESE 96/2007 Gr. III ahc].
[25] Ver: Arella. Felipe Rodolfo y Rovella, Alicia,
Susana: Desarrollo local o conflicto
de intereses. Ponencia presentada en el Pre-Encuentro de Investigadores de la Alianza Cooperativa
Internacional (ACI) Américas, realizado en Buenos Aires en septiembre de 2009.
[26] Bruni, Luigino y Zamagni,
Stefano: Economía civil. Eficiencia,
equidad, felicidad pública; Prometeo Libros, Buenos Aires, Buenos Aires,
2007.
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